REBOZO DE AYER Y HOY, UNA OBRA DE ARTE

Sofía Romero

Giro moderno en el diseño envuelve al mundo en un rebozo.

La elegancia del rebozo mexicano goza de fama mundial, sus diseño, tejidos y materiales han conquistado a mujeres de todo el planeta, escena en la que tiene un lugar bien ganado Color Mexicano, empresa familiar que inició vendiendo chalinas y rebozos artesanales en el país y en 2015 comenzó una aventura en el diseño de ropa y accesorios.



Lo diferente de esta empresa es que echo mano del rebozo y textiles mexicanos como componentes esenciales para la creación de piezas de diseño original.

La empresa siente orgullo del trabajo que realiza, sobre todo porque el rebozo ha vestido a incontables generaciones.

Su compleja elaboración le ganó un lugar incomparable entre la indumentaria nacional. Su creación es una labor colectiva que requiere algunas veces de más de un mes de trabajo constante.

El rebozo es conocido mundialmente y es fruto de tradición, historia y belleza incalculables, que lo hacen no sólo para la mujer sino para todo aquel que desee poseer una obra de arte con un toque de modernidad.

Color Mexicano muestra el trabajo hecho por los artesanos de México, quienes elaboran rebozos “con amor y cuidado en sus telares de pedal o de cintura, en donde con movimientos coordinados obtienen una pieza original llena de color y belleza, y que, junto con el tejido hecho a mano de la punta o rapacejo, dan el toque final al trabajo desarrollado”.

Las ideas que dan vida a estas piezas son parte del ideario familiar de la empresa, que Miriam Gutiérrez, directora de Color Mexicano, del que dice “el gran reto personal es dar valor agregado producto del esfuerzo de los artesanos a cada una de las piezas”.
Ella es empresaria mexicana y vivió en Australia 5 años, a su regreso a México decidió formar esta empresa y retomar tradiciones que vivieron sus ancestros en la elaboración de rebozos.

“Ahora han pasado 5 años desde que formé la empresa y mi siguiente meta es incursionar en el mercado australiano y mostrarle las bellezas que realizamos en México”.

Muestras de la belleza artesanal

Mascada infinita. Se diseña a partir del rebozo de artisela originario de Michoacán, da la impresión de ser una mascada cerrada. Para darle un toque de modernidad, se eliminan los flequillos tradicionales del rebozo. Este diseño permite que la gente siga luciendo un rebozo pero de forma moderna, casual o formal.
Capa de rebozo. Se emplea el rebozo de algodón de Tenancingo, Estado de México. Se conserva el rapacejo completo y los flecos. La prenda se puede usar en cualquier época de año ya que el algodón es muy fresco y se adapta a cualquier clima.
El producto estrella es la mascada pequeña, diseñada para la gente que sólo quiere un detalle en el cuello. Está realizado de una chalina de artisela elaborada en Guanajuato. Se conserva el deshilado y se cuenta con más de 30 colores.
Con estas opciones todos seguimos usando rebozos, ya sea hombres o mujeres de todas las edades; además, los maestros reboceros en todo el país siguen haciendo su trabajo extraordinario, motivados a no abandonar esta tradición ancestral.