Marisela Torres
El café acompaña a mujeres y hombres por todo el mundo es de las bebidas que más se toman, y se habla mucho de su contenido de cafeína. Sobre este grano hay mucho más que decir:
Tiene origen hacia el siglo IX en Etiopía y es una de las bebidas que se ha consumido en el mundo desde hace cientos de años.
La cafeína se encuentra de manera natural en el café y en más de 60 plantas como el cacao, las hojas de té, el guaraná, etc.
En América, es el café la principal fuente de cafeína y su contenido depende en buena medida de cómo se prepara. Así, se encuentra que una taza (225 mL) de café instantáneo puede tener de 27 a 173 mg, una de café americano de 102 a 200 mg y una de café expreso de 240 a 720 mg.
Recientemente se ha encontrado que el consumo de café baja el riesgo de aparición enfermedades neurodegenerativas y además se ha sugerido que la cafeína puede mejorar el aprendizaje y la memoria (Angelucci y col., 1999; Smith, 2004; Leite y col., 2011).
Se ha demostrado que la cafeína incrementa la concentración y el estado de alerta, los cuales son importantes en las situaciones en donde se demanda acciones del conocimiento.
El ácido cafeico, compuesto antioxidante en el café, tiene efecto neuro protector, así como el kafestol y el kahweol. De tal manera que favorecen la preservación de la memoria.
Así, podemos reafirmar: “Quien por su salud se guía, dos o más tazas de café toma al día”.
Datos de interés:
Con la edad se va acumulando el daño oxidativo en las células cerebrales
El daño oxidativo afecta la memoria y en general a las funciones cognitivas
Un buen aporte de antioxidantes en la dieta es indispensable para mantenerse saludable
El café contiene un sistema de compuestos antioxidantes naturales que protegen el cerebro
El café regular y el descafeinado tienen equivalente acción protectora antioxidante
Dos tazas de café al día apoyan un estilo de vida saludable