LEGENDRIA LANCÔME, BELLA ESTRELLA

lancomeSofía Romero

Hace 75 años comenzó el trabajo de LANCÔME en la senda de la belleza de la piel de la mujer, desde entonces la aventura dio paso a una realidad exitosa, por lo cual la casa produce actualmente 32 millones de unidades de productos para el cuidado de la dermis.

Un botón de muestra es Génifique, éxito inmediato luego de su lanzamiento.

Todos los productos de Lancôme tienen algo en común: una fragancia cuidadosamente construida alrededor del corazón de una rosa, la marca representativa “Coeur de Rose”.

En 1935, la primera tienda Lancôme -que después se convertiría en el Instituto Lancôme-  abrió sus puertas en el número 29 de la calle Faubourg Saint‐Honoré en París.

Los “técnicos” capacitados en la Escuela Lancôme por el doctor Durey, uno de los pioneros de la fisioterapia moderna, ofrecieron a sus clientes terapias integrales que combinaban el alto desempeño de los productos de Lancôme con técnicas exclusivas de masaje para el rostro y el cuerpo.

En 1942 se adicionó algo muy representativo a los tratamientos ofrecidos por el instituto: el masaje seco, desarrollado por el mismo Durey e inspirado por las suaves técnicas orientales.

Para los 50, el Ministerio Británico de Defensa recomendó Nutrix (creado en 1936) como el único remedio en caso de ataque nuclear.

Creada en 1985, Niosôme fue el primer cosmético en ser oficialmente reconocido como producto con potencial antienvejecimiento.

Todas las franquicias de cuidado de la piel de Lancôme y el desempeño de sus ingredientes activos y productos están respaldados por estudios que se presentan en las más importantes reuniones científicas a nivel internacional.

Desde la década de los 1980, Lancôme ha usado la última tecnología y los avances técnicos para desarrollar sistemas de diagnóstico de punta de lanza para hacer una “prescripción” a la medida de los tratamientos que mejor convienen a cada mujer en lo individual. VIS