LA LOCURA DE LA CONEXIÓN PERMANTE EN LA RED

LA LOCURA DE LA CONEXIÓN PERMANTE EN LA RED

Apuntes de Vida… Idea Segura

La tendencia lleva incontables personas a unirse en redes sociales y hacer de este espacio una nueva manera de relacionarse, lo cual en ocasiones es detonante de un problema, pues en ocasiones esta gente termina con una adicción a lo virtual.

El origen es la facilidad de la comunicación, que ha hecho que en el mundo haya más de mil millones de usuarios de redes sociales.



En México no se tienen datos exactos, pero un estimado a escala de América Latina indica que cerca del 30% de la población ha empleado una red social.

“Las redes sociales son benéficas desde el punto de vista de la comunicación humana e incluso su buen uso puede capitalizar las oportunidades de negocio en empresas. Nadie duda de su utilidad, sin embargo, por su propia naturaleza, esta herramienta puede agudizar el sedentarismo y en ciertos casos contribuye a aislar a las personas en una realidad extremadamente virtual. Dicho de otra manera, se olvidan del mundo de carne y hueso”, explicó el Dr. José de Jesús González Núñez, director de Instituto de Investigación en Psicología Clínica y Social.

El doctor Carlos Caudillo Herrera, presidente del IIPCS, comentó que la adicción a Internet, y a todas las herramientas de comunicación que ofrece, puede tener una semejanza a otro tipo de adicciones, como la ludopatía (adicción al juego), al trabajo (workaholic) o al alcoholismo: “Hablamos de un uso patológico, que presenta síntomas muy claros: una ansiedad compulsiva por estar siempre conectado a la red social, sea vía Internet o mediante el uso de dispositivos inalámbricos”.

Los síntomas más frecuentes, sostiene Caudillo, son en primer término, la pérdida de relaciones interpersonales, tanto laborales, amistosas como amorosas, cambios de humor, empleo compulsivo del medio, privación del sueño (el ciber adicto prefiere no dormir con tal de estar conectado), en incluso problemas físicos derivados por problemas de la espalda o la vista cansada.

En otras palabras, cuando el uso compulsivo de las redes usadas interfiere de manera directa con nuestras relaciones persona a persona se vuelve patológico. VIS