México sufre el peso de los kilos demás

Silvia Ojanguren

Una persona obesa recibe en muchas ocasiones mensajes contradictorios y soluciones simplistas que no funcionan, pero es cierto que la obesidad es tratable, pero no es un asunto de solo voluntad personal.

Es real que la falta de información médica clara, el estigma y la ausencia de acompañamiento profesional convierten su tratamiento en un laberinto, marcado por culpa, frustración y miedo a ser juzgado.

Caminos frustrantes

La obesidad ha sido vista como un tema de voluntad individual, lo cual retrasa el diagnóstico y el manejo integral.

Hay que ver a la obesidad como un problema de salud y acompañar a las personas sin estigma, señaló el doctor Iñaki Villanueva, director del área médica de obesidad de Lilly México.

Sin olvidar que la obesidad no es un tema estético ni de esfuerzo personal, es una enfermedad influida por factores biológicos, genéticos y ambientales.

Las cosas que enfrenta un obeso:

•            Soluciones milagro: promesas rápidas que generan confusión, desconfianza y retrasan la búsqueda de atención médica.

•            “Sudo y no bajo”: frustración ante la falta de resultados, incluso cuando hay esfuerzo, reforzando la falsa idea de fracaso personal.

•            Pensamientos intrusivos: culpa, ansiedad y autocrítica constante que afectan el bienestar emocional y dificultan pedir ayuda.

•            Pérdida de balance: impacto en la salud, la energía, el trabajo, las relaciones y la autoestima.

•            Dietas que agobian: tratamientos percibidos como restrictivos y agotadores, que llevan al abandono sin acompañamiento adecuado.

•            Desconexión con la propia identidad: estigma internalizado que genera aislamiento y evita el contacto con el sistema de salud.

Buena senda

Lo mejor es Pedir ayuda, es clave porque se reconoce que buscar atención médica no es rendirse, sino cuidar la salud.

La doctora Emma A. Chávez, coordinadora de la Clínica de Obesidad y Trastornos de la Conducta Alimentaria, dice:

Las Guías de Práctica Clínica basadas en evidencia permiten estandarizar la atención y reconocer que la obesidad requiere un tratamiento individual.

El control médico integral considera opciones terapéuticas que actúan sobre mecanismos biológicos del apetito y metabolismo para tratar la enfermedad, siempre y cuando este sea con un seguimiento profesional”, explicó.

Es un mal de males, pues se han identificado más de 200 complicaciones asociadas a la obesidad, como diabetes tipo 2, dislipidemia, enfermedad coronaria y apnea obstructiva del sueño.

Especialistas explican que sin acompañamiento y basado en evidencia, la enfermedad puede progresar de manera silenciosa y aumentar la probabilidad de desarrollar estos males.

La salida existe, pero requiere cambiar la conversación sobre obesidad, dejar atrás el juicio y avanzar hacia un enfoque médico, integral y empático.

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