Silvia Ojanguren

Uno de las peores pesadillas de los mexicanos es el mal de Parkinson, enfermedad, progresiva e incurable y que impacta la calidad de vida de sus víctimas.
Hay un destello de luz: un diagnóstico oportuno y acceso a tratamientos innovadores, pueden marcar la diferencia para bien del paciente.
Ciencia que mejora la vida
Una de las terapias avanzadas disponibles es la Estimulación Cerebral Profunda (ECP), procedimiento de última generación, reduce hasta 70% los temblores, mejora la movilidad y disminuye la dependencia de medicamentos.

Es un pequeño dispositivo que se implanta bajo la piel y que envía impulsos eléctricos al cerebro a través de electrodos, ayuda a regular las señales desorganizadas que causan los síntomas motores, explicó la doctora Mayela Rodríguez especialista del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía.
Mediante una guía por imágenes de alta precisión, la técnica permite colocar los electrodos con exactitud, lo que reduce el tiempo de ajuste postoperatorio hasta en 56%.
Así la ECP es la alternativa terapéutica más segura y eficiente para personas con Parkinson avanzado.
La especialista explicó que además de los síntomas motores como temblores, rigidez o lentitud, el Parkinson puede causar trastornos del sueño, fatiga, depresión y cambios en la expresión facial.

“Detectar los primeros signos —como movimientos involuntarios en las manos, estreñimiento, alteraciones del habla o pérdida de expresión— es clave para iniciar tratamiento de forma temprana”.
Orígenes del mal
Las causas del Parkinson suelen incluir distintas variables:
Predisposición genética, factores ambientales: lesiones en la cabeza, exposición a pesticidas y el lugar de residencia.

Ningún factor aislado es determinante por sí solo y la interacción entre ellos es la que incrementa el riesgo de desarrollar la enfermedad.
“Con más de ocho millones de personas afectadas en el mundo, es indispensable sensibilizar a la población y fortalecer el acceso a atención integral”, explica la doctora Rodríguez.
Esto implica la participación de neurólogos, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, psicólogos y neurocirujanos en el acompañamiento del paciente.
El doctor Carlos Gutiérrez, Director Médico en Boston Scientific México, señaló:
La Estimulación Cerebral Profunda es una muestra clara de cómo la tecnología médica de última generación puede ofrecer una nueva esperanza a pacientes.
“Esto se traduce en un mayor control sobre la enfermedad, pero, sobre todo, en una mejora tangible de la calidad de vida y la autonomía del paciente.
“Nuestro objetivo es que cada vez más personas en México tengan acceso a tratamientos de vanguardia que les permitan retomar sus actividades cotidianas, reconectar con sus seres queridos y vivir con mayor plenitud”.

En el Mes del Parkinson especialistas piden a la población prestar atención a los primeros síntomas, acudir con un neurólogo y conocer las opciones disponibles puede cambiar el rumbo de la enfermedad.