Vida Idea Segura

En la protección de las mascotas juegan las vacunas un papel muy importante, porque son la manera más oportuna de ponerlas a salvo de males mortales.
Esto porque la vacunación es una de las herramientas más efectivas para prevenir enfermedades graves y evitar la muerte prematura de los animales de compañía.
Un escudo real
Para los perros hay vacunas contra el moquillo, el parvovirus y la rabia, que son un riesgo letal cuando no se aplica un esquema completo de vacunación.
En gatos la panleucopenia felina, la leucemia viral y la rabia pueden prevenirse mediante inmunización oportuna.
La American Veterinary Medical Association señala que mantener actualizado el calendario de vacunación es clave para evitar brotes y proteger la salud pública.
Para los mexicanos, el reto es importante, pues se estima que hay más de 23 millones de perros y gatos. Cerca del 70% viven en situación de calle, sin acceso a protocolos de vacunación adecuados.
La falla alcanza a mascotas con hogar y la prevención sigue siendo limitada: solo 42% de los tutores las lleva al veterinario y 33% no lo ha hecho nunca.

Pasos en firme
Emilia Tobías, Gerente Técnico de mascotas en Boehringer Ingelheim, dice que la vacunación es la principal herramienta para proteger la salud de las mascotas y personas, previenen enfermedades y evitan su propagación.
Las mascotas deben recibir cuidado apropiado con programas de vacunación que, una vez completada la etapa de cachorro, deben mantenerse anualmente.
Con una cobertura de vacunación cercana o superior al 70 % de la población canina y felina, el riesgo de que enfermedades infecciosas se propaguen disminuye de manera.
“La inmunización de una mascota se logra mediante la vacunación recurrente, porque cada aplicación refuerza y mantiene entrenado su sistema inmune para reconocer y combatir a tiempo virus y bacterias peligrosas”, Samantha Hay-Parker asesora técnica de mascotas en Boehringer Ingelheim.
Innovación que salva vidas
“En cuanto a la tecnología, las vacunas basadas en vectores virales recombinantes representan un avance clave en la medicina veterinaria moderna”, dice la veterinaria Emilia Tobías.
Utilizan virus inofensivos, que actúan como vehículos seguros para enseñar al sistema inmune de la mascota a defenderse, sin causarle la enfermedad.

Los avances tecnológicos han permitido que la administración de algunas vacunas sea más sencilla.
“Depende de la marca, y de la enfermedad que prevengan, pero ya existen opciones que no requieren aguja, o algunas que evolucionaron de ser intranasales a orales, lo que facilita la aplicación y no genera tanto estrés en los animales”, apuntó la Gerente Técnico de Boehringer Ingelheim.
La vacunación solo debe ser realizada por profesionales, es decir, un médico veterinario que, tras evaluar el estado de salud y las características de tu mascota y su entorno, tomará la decisión de vacunar y cómo hacerlo.
Hay-Parker, asegura que “en todos los casos, es mejor optar por entender cuáles son las vacunas requeridas junto con el veterinario pues en ocasiones, perros o gatos son infectados y no presentan ningún signo, pero desarrollan el padecimiento y, cuando se descubre, puede ser muy tarde”.
Existen vacunas denominadas esenciales u obligatorias, como la vacuna contra la rabia, que debe aplicarse desde muy temprana edad, y luego reforzar cada año para asegurar la inmunización.
Asimismo, hay vacunas complementarias que se administran en función del riesgo de exposición a patógenos como la de Bordetella bronchiseptica, bacteria que forma parte de la enfermedad conocida como tos de las perreras.
Otras vacunas como la de parvovirus, moquillo, hepatitis, leptospirosis deben aplicarse en las primeras semanas de vida, con dosis repetidas y luego revacunar anualmente según señale el médico.