Aroma del hombre que enamora, seduce al mundo

Silvia Ojanguren

El nuevo SAUVAGE, el Perfume, es una variación con una estela enriquecida en la que François Demachy ha intensificado algunos aspectos, ampliado la frescura de su impronta, facetado un nuevo relieve y concentrado una belleza algo salvaje. Es una joya más en la corona de fragancias de lujo de DIOR.

Son muchas las sensaciones que ofrece. Para empezar, la huella de Sauvage sube de nivel, comienza con la borrasca cítrica de una Bergamota Reggio de Calabria. Luego, acoge una nota inédita de Mandarina jugosa que multiplica este frescor.



También se ha añadido el Cardamomo que aparece como una nota dual, viva: su sensualidad en dos tiempos se prolonga por una poderosa nota de Elemí con los acentos resinosos y ahumados de un Incienso místico.

Masivas, sólidas, las maderas tapizan el fondo. Se elevan hacia la cima con una base ambarada y seca, poderosamente orgánica, que evoca con su lado “salvia” el ahumado de ceremonias ancestrales.

El Cedro de Virginia sorprende con una nota frambuesa “confitada” inesperada, una esencia de Sándalo de Sri Lanka potencia y envuelve el conjunto de la composición. Esta madera adictiva y densa otorga el poder absoluto de sus acordes lácteos y untuosos.

El Haba Tonka y su dulzor animal un poco amargo es delicioso y hace la boca agua.

Viva el aroma

Perfume complejo, perfume vivo, el nuevo Sauvage es a la vez dulce y sobrio, magnético como solo pueden serlo las atracciones fatales, teñidas de un poco de peligro…

El frasco de Sauvage Parfum tiene la opacidad azulada de una noche profunda. Como un cielo nocturno iluminado por las estrellas, de su base surge un azul vivo, casi turquesa, en el que se inscribe su nombre en plata.

SAUVAGE brilla con una nueva luz metalizada que refleja toda la opulencia de su nueva estela.

La imagen de Sauvage

Johnny Depp, Mondino y la inmensidad salvaje.

Un encuentro que nos regala nuevas imágenes vibrantes de este monstruo sagrado de Hollywood. Un fuego alumbra su perfil hierático en la noche azul. Aún más salvaje, más libre, encarna una versión moderna del hombre del Oeste.