Cáncer de mama, una batalla de vida

Vida Idea Segura

Uno de los peores enemigos de la mujer es el cáncer de mama, que en 2020, costo la vida a 685 mil mujeres, 7 mil 821 de ellas mexicanas. En el fondo del problema se combinan factores como disparidad de tratamientos y retraso en el diagnóstico oportuno.

Por eso es vital tener conciencia sobre la complejidad de la enfermedad e identificar los síntomas para recibir tratamiento temprano y eficaz.

Las pacientes con cáncer de mama positivos para el receptor del factor 2 de crecimiento epidérmico humano (HER2) que sufren enfermedad residual invasiva posterior al tratamiento neoadyuvante, tienen un mayor riesgo de recurrencia y muerte.

El estudio clínico KATHERINE mostró eficacia en pacientes con enfermedad residual invasiva en mama y/o ganglios, tras completar el tratamiento neoadyuvante.

La enfermedad residual es la presencia de células cancerígenas que resistieron al tratamiento neoadyuvante con terapia antiHER2 más quimioterapia, mantiene resistencia parcial del tumor al tratamiento.

Estas células pueden permanecer en la glándula mamaria o los ganglios linfáticos axilares.

Estudios reportan que de 36.4% a 60.7% de pacientes que reciben tratamiento neoadyuvante contra el receptor HER2, en conjunto con quimioterapia, son víctimas de presentan enfermedad residual invasiva.

En las cirugías y tratamientos, los médicos remueven todo el cáncer visible y palpable, pero es posible que pequeños grupos de células permanezcan después del procedimiento, sobreviviendo a la quimioterapia y a la radiación.

El riesgo de la presencia de este pequeño grupo de células cancerígenas es que a futuro pueden multiplicarse y convertirse en un tumor.

Según la Gaceta Médica de Oncología, existen factores responsables de la recurrencia de este padecimiento como la edad de la paciente, el tamaño tumoral, el estado ganglionar axilar, el grado de diferenciación e invasión vascular y/o linfática.

Para contrarrestar el riesgo de la recurrencia en las pacientes con enfermedad residual, se ha avanzado en el desarrollo de terapias innovadoras, logrando un impacto positivo en las personas con esta afección, lo cual se comprobó gracias a los resultados que arrojó el estudio KATHERINE.

Comparó y evaluó el beneficio del uso de trastuzumab emtansina, anticuerpo monoclonal conjugado con quimioterapia por 14 ciclos después del tratamiento neoadyuvante y la cirugía, convirtiéndose en el primer estudio en demostrar un beneficio significativo de modificar el tratamiento adyuvante de acuerdo con la presencia de enfermedad residual tras neoadyuvancia en CMt HER2 positivo. Las mujeres participantes presentaron una reducción del 50% del riesgo de recurrencia de la enfermedad y de muerte, en comparación con las que recibieron el tratamiento habitual; así mismo, demostró un beneficio clínico en las pacientes sin importar el tipo de quimioterapia neoadyuvante.

Roche reafirma su compromiso con la salud de la población mundial y en este caso su especial atención en la salud de las mujeres, para seguir trabajando día a día en la investigación y desarrollo de tratamientos innovadores que contribuyan a alcanzar la cura contra el cáncer de mama y contrarrestar a este padecimiento, mediante tratamientos adecuados que logren enfrentar los diferentes tipos de la enfermedad de forma eficaz y brindando opciones para una mejor calidad de vida.