Várices, una amenaza a mujeres y hombres

Várices es un mal que deja huellas en las piernas

 Sofía Romero

Las várices son venas que acumulan sangre que no fluye bien por debilidad de la circulación, lo que provoca que las venas se dilaten, se ensanchen y tomen una coloración diferente.

Ernesto Cobos especialista en cirugía vascular en el Hospital DioMed dice:



“Al escuchar hablar de várices, la gente piensa que es sólo un problema cosmético o propio de las mujeres” y hay que decir que es más delicado de lo que parece”.

Cuando las venas no ayudan a que la sangre fluya de manera habitual, es decir, de los pies al corazón, es riesgoso ya que se forman coágulos y puede llegar a una trombosis venosa”, señala el médico.

La Secretaría de Salud indica que la insuficiencia venosa crónica es un padecimiento que afecta casi 80% de la población mexicana.

Un factor de riesgo es permanecer más de 8 horas sentados en la jornada laboral. Esto influye hasta 75% en que la amenaza se convierta en várices o agrave la enfermedad.

Apuntes de salud

La cuestión que esos mapas de líneas oscuras que surcan tus piernas se ven mal, afectan tu apariencia física. Hay que buscarles solución que vaya más allá de la apariencia, una que te de tranquilidad y te permita realizar las actividades cotidianas.

Las várices pueden aparecer en cualquier parte de las piernas, pero lo más frecuente es que surjan en su parte interna. El tobillo, muslo, atrás de las rodillas y pantorrilla son otros sitios donde atacan.

El Hospital DioMed enlista algunas causas de las várices:

Cuestiones hereditarias: si una persona tiene antecedentes familiares, existen una predisposición genética a que también presente várices.

Permanecer largos periodos de pie o sentados: falta de movimiento, especialmente el sedentarismo, puede ocasionar la aparición de várices.

El embarazo: por el aumento de peso, la cantidad de carga y la disminución en la actividad física, durante y después del embarazo.

Anticonceptivos: por sus características y lo que contienen produce la coagulación de la sangre, evitando así la circulación normal de la misma.