El arte de las mujeres de Madagascar vuelto bolsos

Vida Idea Segura

En la temporada Primavera Verano 2026,  Longchamp renueva su apoyo a la ONG Anaka, que permite que 40 artesanas calificadas de Madagascar fabriquen boLsas que son verdaderas joyas artesanales.

 La mayoría de ellas son mujeres que trabajan a tiempo completo y se ganan la vida con su savoir-faire.

La campaña tiene un impacto directo en la vida cotidiana de 66 niños, que tienen acceso a educación, atención médica, alimentación y ropa esencial para su bienestar. 

Frutos de la relación

Le Roseau Raffia es un bolso tote grande, tejido a ganchillo en una sola pieza de rafia natural y rematado con un cierre de madera, mientras que el histórico savoir-faire de Longchamp se refleja en sus asas de piel.

El bolso de red Le Pliage Filet se reinterpreta con la adición de lazos en rafia trenzada a mano, cuyos colores se inspiran en el resplandor de la puesta de sol y el brillo del mar.

Los dos se complementan con una selección de accesorios de verano: un sombrero para el sol en rafia cuidadosamente tejida es la esencia de la elegancia natural y relajada, mientras que los llaveros ofrecen innumerables formas de personalizar un bolso o un atuendo de verano, encarnando el espíritu alegre y artesanal de la colaboración. 

La historia

Longchamp renueva, por tercer año consecutivo, su asociación con Anaka.

Esta colaboración a largo plazo está en línea con los valores de la Casa, fundados en la transmisión, el respeto por el savoir-faire y un espíritu creativo responsable.

Longchamp reafirma su compromiso con el empoderamiento de las mujeres y la preservación de las tradiciones artesanales, además de contribuir a un impacto positivo y medible en la sociedad y el medio ambiente. 

  Madagascar, una isla con ricos recursos naturales, alberga una tradición artesanal profundamente arraigada, perpetuada en gran medida por las mujeres. De generación en generación, han adquirido una habilidad excepcional en el trabajo con fibras vegetales, utilizando técnicas como el tejido, el ganchillo, el bordado y la cestería. Fue este patrimonio el que dio origen al taller LANA, que utiliza técnicas tradicionales malgaches para elaborar accesorios de moda a partir de fibras naturales, como la rafia, la paja, el sisal y el algodón.