EPOC se esconde tras la “tos del fumador”

Vida Idea Segura

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) afecta a millones de mexicanos, que son diagnosticados tarde o simplemente la ignoran, tanto que 8 de cada 10 de sus víctimas no saben que la padecen.

Este mal es conocido como enfisema o bronquitis crónica y provoca dificultad respiratoria, tos persistente y fatiga, su origen suele ser el tabaquismo, exposición al humo de leña o a contaminantes industriales.

Señales que no se atienden

Es prevenible y tratable pero en países como México es diagnosticada tardíamente, lo que afecta la de vida y aumenta el riesgo de complicaciones graves.

Marco Polo Macías, gerente médico del área de Respiratorio de GSK, explica que “la EPOC es un enemigo silencioso. Uno de los grandes problemas es la normalización de los síntomas”.

Las personas suelen normalizar piensan que es “una tos de fumador” o atribuyen la falta de aire al tabaquismo o la edad.

“Pero escuchar al cuerpo y atender esos signos puede marcar la diferencia entre vivir con limitaciones o mantener una buena calidad de vida”, advierte.

Miles de casos

Desde 2020, más de 24 mil personas han perdido la vida a causa de esta enfermedad y para los especialistas, el mayor desafío es la falta de detección oportuna.

Actualmente “contamos con herramientas diagnósticas simples y tratamientos eficaces que permiten controlar la enfermedad y mejorar la función pulmonar”, pero es necesario romper y hablar más la EPOC , agrega Macías.

Por el Día Mundial de la EPOC se llama a reconocer los síntomas y actuar: detectar la enfermedad de forma temprana permite acceder a tratamientos que mejoran la función pulmonar y reducen las exacerbaciones.

Para lograrlo, los médicos recomiendan:

  • No normalizar la tos crónica ni el cansancio al caminar o subir escaleras.
  • Evitar fumar o vapear, y reducir la exposición al humo ajeno.
  • Mantenerse físicamente activo y vacunarse contra gripe, neumonía y COVID.

El mensaje es claro:

La tos crónica no es normal. Escuchar al cuerpo, buscar atención médica y derribar los mitos en torno a la enfermedad son los primeros pasos para evitar que un síntoma cotidiano se convierta en una amenaza seria para la salud.