Pantalones: libertad, igualdad y fraternidad

Sofía Romero

A principio del siglo XX ocurrió una verdadera revolución en el universo femenino, el corset paró en el baúl de los recuerdos y las mujeres comenzaron a usar pantalones como les viniera en gana.

Estos cambios han tenido repercusiones y son resultado de conquistas políticas y sociales que comenzaron en el siglo XIX y se hicieron efectivas en el siglo XX con cosas como el derecho al votar, anticonceptivos, estudiar una carrera universitaria o ejercer una profesión.



Una ruta complicada

La Primera Guerra Mundial dio a muchas mujeres el pase para trabajar en fábricas, Cruz Roja o los ejércitos de los contendientes. Esto aceleró la liberación ocurrida en los años 20.

“La gran revolución de los jeans llegó en la década de los 30, concretamente en 1934, cuando se comercializa en Estados Unidos el primer modelo de pantalones de mezclilla para mujeres… un reconocimiento tácito de la igualdad de ambos géneros en la sociedad”, cuenta Ana Karina Ortiz, gerente de Mercadotecnia, Publicidad y Licencing de Silver Plate.

El liberalismo surgido tras la Gran Guerra dio paso a flappers (término británico) para mujeres que rompieron convencionalismos, ellas bebían alcohol, fumaban, bailaban y manejaban.

Entonces, Coco Chanel reivindicó la comodidad de una mujer activa.

En México, Rosario Castellanos, considerada madre del feminismo moderno, defendió el derecho de la mujer a ser escritora y profesora, profesiones históricamente masculinas.

Un segundo gran momento de los pantalones de mezclilla lo protagonizó en Estados Unidos Marilyn Monroe.

La divinidad femenina

Ana Karina Ortiz señala que “Marilyn convirtió esta prenda en un icono de la moda, principalmente los ‘Mom jeans’, que tienen el tiro alto y son ajustados en la cintura. Gracias a ella esta prenda pasó a ser símbolo de rebeldía y libertad”.

Más historia de pantalones. Los movimientos estudiantiles de los 60 y 70 contra de la Guerra de Vietnam, defensa de los derechos civiles y laborales.