
Silvia Ojanguren
Toda mujer sabe bien que una manicure no es solamente arreglarte las uñas, sino una muestra de su personalidad, ya que dicen de ella más de lo que imagina.
Dedos y uñas están en contacto con el entorno y en riesgo de padecer hongos o sufrir uñas enterradas, blandas, quebradizas o amarillentas.
Ponlas en orden
Hay muchos peligros, sobre los cuales Ariana Álvarez especialista y docente del diplomado en manicure de Aprende Institute habla de las principales afecciones de tus uñas:
Uñas estriadas: surgen de dos formas, horizontales o verticales, en ambos ocurren superficialmente y pueden alterar su crecimiento.
Se tratan con esmaltes y geles para rellenar, que les dan una mejor apariencia.
Separación por capas: conocida como descamación. Se caracteriza por debilidad en el plato ungueal, la capa dura externa, lo cual produce quiebre en la uña. La resequedad y el exceso de uso de detergentes la causan.
Uñas amarillas: reflejan la presencia de hongos.
Ocasionalmente; es indicativo de un déficit alimenticio o enfermedades del sistema endocrino y pulmonares.

Uña encarnada: suele darse en los laterales de las uñas. Es incómodo y puede llegar a ser muy doloroso.
Se presenta de forma común en las uñas de los pies, y generalmente es causada por el uso de zapatos muy ajustados, una mala práctica de manicure o pedicure, y hasta tiene un origen hereditario.
Hongos: en la mayoría de los casos presentan cambios de color, forma, una sensación de picor o alguna secreción.
Estos hongos aparecen por el mal cuidado de las uñas, la constante humedad o el abuso de productos nocivos para la piel.
Microtraumatismo: puede ocurrir por ejercer mucha presión sobre la uña o con alguna práctica agresiva.
Aparecen como líneas más opacas, las cuales denotan el quiebre o manchas de tonos morados a consecuencia de golpes.
Manchas blancas: son consecuencia de traumatismos en la estructura de la uña. Ocurren de forma inesperada por un doblez muy brusco.
En caso de presentar manchas blancas muy grandes, debes visitar a un especialista.
Por esas razones es importante observarlas, cuidarlas y consentirlas con una manicure cada 2 semanas.
Que no te den gato por liebre

Los esmaltes y endurecedores son recubrimientos que se aplican a la placa de la uña para proporcionar un aspecto agradable y para tratar condiciones específicas, como uñas blandas, peladas o quebradizas.
Una vez que los esmaltes de uñas, los tratamientos y los endurecedores se secan, los ingredientes de los productos se adhieren en la capa de película endurecida de la superficie de la uña y no pueden ser absorbidos por el cuerpo ni liberados al aire.
Expertos de Canipec (Cámara Nacional de la Industria de Productos Cosméticos) dicen que es de suma importancia comprar productos de buena calidad, en el mercado formal e informarnos de sus características.
El gelish para uñas se ha puesto de moda, tanto por su durabilidad como por su apariencia mucho más estética, pero sabes ¿si este tipo de esmalte es realmente seguro?
Una manicura en gel incluye varios pasos básicos como una manicura tradicional, incluido el pulido, arreglo de cutículas y uso general de esmalte de uñas, pero hay diferencias clave a considerar:

Algunas afectan tus uñas y tu salud en general más de lo que piensas, nos lo explican expertos del Hospital Houston Methodist:
Secar las uñas de gel siempre requiere luz ultravioleta dañina, ya que ese es espeso, por lo que no se seca naturalmente como el normal, por ello se usa la luz ultravioleta emitida por un secador LED o una lámpara ultravioleta.
Puede ser peligrosa con el tiempo, ya que causa daños en el ADN que pueden provocar cáncer de piel y arrugas.
Si te vas a hacer una manicura en gel, asegúrate de proteger tu piel de la dañina luz ultravioleta necesaria para secar este esmalte.
La forma más efectiva de hacerlo es usar guantes protectores contra los rayos UVA sin punta de los dedos.