SOMBRA REFRESCANTE Y PROTECTORA

Sofía Romero

La piel sensible es aquella que con mucha facilidad presenta irritación, descamación, erupciones o alergias. Es especialmente susceptible y suele presentarse, sobre todo, en personas de piel clara, nos cuenta el dermatólogo Francisco Castillo, quien dice que este tipo de dermis se ve afectada por el aire, viento, calor, sol y cambios bruscos de temperatura.

Este tipo de piel es dañada por factores externos, que una normal tolera sin ningún problema. Un ejemplo común de ella se da en los baños de vapor o saunas, los cuales suelen romper los vasos capilares causando enrojecimiento en las mejillas.



Las personas de piel muy blanca y/o delicada deben cuidarse más de las radiaciones ultravioletas. Esto se debe a que cuentan con una reducida protección de melanina (sustancia encargada de dar color a la piel, cabello y ojos).

Deben evitar productos agresivos que dañen la dermis como los que contienen alcohol y/o ácidos derivados de frutas, es decir, es indispensable que echen mano de fórmulas diseñadas específicamente para su tipo de piel.

Los expertos en la materia recomiendan a las personas de piel sensible rociar la cara con un espray de agua termal de Uriage, ya que ésta forma una fina capa que protege la dermis de las agresiones externas como la contaminación, previene el envejecimiento cutáneo y refresca. Además, explican la importancia de incluir en la rutina de limpieza un desmaquillante para cara, ojos y labios como L´Eau Démaquillante diseñado especialmente para este tipo de pieles, pues calma y suaviza.

Para no sufrir irritaciones, enrojecimientos y los síntomas frecuentemente asociados a una piel sensible: picor, escozor, sensación de calor o quemazón, es necesario utilizar productos cuya formulación esté libre de fragancias y probada como hipoalergénica y no comedogénica. VIS