Vida Idea Segura
Hace más de una década que Ottobock organiza las clínicas Running Clinic para motivar a personas amputadas a que se sumen a los campos de entrenamiento y hagan deporte.

Trabaja en colaboración con Heinrich Popow, medallista de oro paralímpico en los Juegos de Londres 2012 y Río 2016.
En la nueva edición, 15 latinoamericanos usaron por primera vez una prótesis deportiva que les permitió a algunos iniciarse en el deporte paralímpico.
En sus marcas
En las Running Clinic especialistas ortoprotesistas de Ottobock enseñan cómo correr con una prótesis deportiva, porque tras una amputación se requiere de un grupo multidisciplinario de expertos a fin de impulsar habilidades y recuperar la funcionalidad del miembro amputado.
La finalidad principal es consolidar la movilidad e independencia gracias al uso de tecnologías que permitan brindar seguridad en una competencia.

La idea es que los usuarios puedan probar prótesis deportivas de alto rendimiento, fabricadas con fibra de carbono, que absorbe la energía y la retorna para un mejor impulso, explica Mónica Guadalajara, Responsable de Ottobock para México, Centroamérica y El Caribe.
“La tecnología permite que por primera vez muchos de estos participantes corran”, destaca.
Experiencias en el campo
Uno de los participantes, el actor mexicano Juan Pablo Medina cuenta que ha participado en dos Running Clinic y que ambas le han “cambiado la vida al eliminar todas estas barreras que en algún momento cada uno se pone”.

Recuerda: “cuando me amputaron pensé que mi vida se iba a frenar, pero no fue así, el hecho de volver a correr marco un antes y un después”.
Con ganas de correr
Más de 250 personas han formado parte de las clínicas de Ottobock y hay quienes han logrado competir en juegos paralímpicos, ese es el caso de la velocista chilena Amanda Cerna y del brasileño Vinicius Rodrigues.
Junto a Ottobock, dos organizaciones costarricenses que promueven el deporte y la recreación como formas de inclusión para las personas con discapacidad.
Andrés Carvajal, presidente del Comité Paralímpico de Costa Rica, señaló “el deporte permite que la persona logre involucrarse nuevamente en una vida productiva, que le permita mantener sus condiciones físicas y mentales sanas”.
El director del Instituto Costarricense del Deporte y La Recreación, Donald Rojas destacó que hay que fomentar espacios para impulsar una mejor y más justa sociedad, una que promueva la inclusión, la investigación y los apoyos para personas con discapacidad.

Del 26 al 28 de julio, 15 participantes de diversas edades y con amputaciones de miembro inferior y superior, originarios de Costa Rica, México, Colombia, Brasil, Perú y Chile, se reunieron en el Estadio Nacional de Costa Rica.
“Gracias a Ottobock y al trabajo de federaciones y comités paralímpicos hemos podido desarrollarnos de otra manera, no solo con dispositivos prostéticos o sillas de ruedas, sino también en otras áreas como lo laboral, deportivo, académico y social.
“Para nosotros es importante tener una inclusión significativa, que implica que nuestras actividades del día a día no sean complicadas, al contrario, que podamos formar parte de la sociedad de manera integral”, subrayó Yaotzaneth Díaz de León, participante de Running Clinic.