85 AÑOS DE CHOCO MILK EN MÉXICO

85 AÑOS DE CHOCO MILK EN MÉXICO

Apuntes de Vida Idea Segura

Las tradiciones son importantes en las casas mexicanas, a las que un producto llegó a las cocinas para no salir. Y esa es parte de la historia, pues unos años después del término de la Revolución Mexicana, había inestabilidad económica y política.

Esto limitaba el acceso de muchas familias a una alimentación equilibrada, trayendo como consecuencia que una parte importante de la población infantil tuviera deficiencias de nutrimentos importantes para su crecimiento.

Pensando en una manera simple de complementar la nutrición diaria de los niños, Francisco Lisci Guaschetti, farmacobiólogo origen veracruzano, creó Choco Milk en 1929. Además de darle un delicioso sabor a la leche, su contenido de vitaminas y minerales contribuían a fortalecer el valor nutrimental de la leche.

La llegada de Choco Milk fue una innovación total, pues se trató del primer polvo para preparar chocolate, que además permitía tomarlo frío, pues hasta esa época solo se acostumbraba beber chocolate caliente.

Durante las siguientes décadas las familias mexicanas se caracterizaron por ser numerosas y sumamente unidas, todos sus miembros se reunían alrededor de la mesa en cada comida.

En esta época, Choco Milk ganó un lugar especial en el cariño de los consumidores, pues permitía a las mamás consentir a sus hijos al dar un rico sabor a la leche, al mismo tiempo que aseguraban la ingesta de nutrimentos importantes para su desarrollo.

En 1997 la marca fue comprada por Mead Johnson Nutrition, líder en nutrición pediátrica, que se ha encargado de perfeccionar continuamente su fórmula para responder a las cambiantes necesidades nutricionales de los niños. Es así como en el transcurso de los 17 años que lleva como parte del portafolio de la empresa, Choco Milk ha incrementado de 17 a 23 el número de nutrimentos que aporta en cada vaso.
Actualmente, la preparación se mantiene como líder indiscutible entre los alimentos en polvo para saborizar la leche, de hecho cada segundo en México, una mamá adquiere una bolsa o una lata. En 2014, esta marca icónica celebra 85 años de contribuir a detonar la energía positiva de los niños de México y lo hace compartiendo 85 maneras de hacerlo.
Sobre Pancho Pantera
Pancho Pantera, figura emblemática de Choco Milk, apareció en 1959. Desde su creación, hasta la época actual, la marca ha continuado evolucionando la apariencia de Pancho Pantera para así seguir vigente en el gusto de los niños, siempre comunicando mensajes positivos.
En un inicio, Pancho Pantera fue representado por un niño flaco y débil que se transformaba en fuerte, audaz y valiente cuando tomaba Choco Milk. En esa época vestía con botas y sombrero y vivía grandes aventuras que fueron contadas a través de pequeños libros de historietas que los niños disfrutaban leer a la hora del desayuno, lo que lo convirtió en un verdadero héroe entre los consumidores que se insertó rápidamente en la cultura popular mexicana.

Durante la década de los setenta Pancho Pantera cambió su apariencia, reflejando el estilo de vestir de la época, además tuvo un cambio en su papel, dejando de ser el héroe que vivía aventuras extraordinarias para convertirse rápidamente en el mejor amigo de los niños. Los comerciales que se transmitían por televisión mostraban dibujos animados, donde Pancho Pantera aparecía alentando y ayudando a los niños a ser campeones en las actividades que desarrollaban.
En 1982 se introduce una nueva imagen de Pancho Pantera representando a un niño más joven que se convierte en el mejor compañero de juego. En esta época, la publicidad de la marca cambia drásticamente, combinando personas reales con el dibujo animado del personaje. Durante esta década, algunas de las figuras más reconocidas del mundo del deporte, como Hugo Sánchez aparecieron al lado de Pancho Pantera.
En los años noventa, Pancho Pantera aparece con una imagen más moderna que viste de jeans y zapatos deportivos, pareciéndose cada vez más a los niños de la época. Los anuncios muestran a un personaje que continúa teniendo mucha energía, a la que ahora se suma una gran creatividad que le permite participar con los niños ideando juegos y nuevas formas de diversión y así maximizar el contagio de la energía positiva.

Desde la incorporación de Choco Milk® a Mead Johnson Nutrition en 1997, la personalidad de Pancho Pantera reflejó energía y vitalidad, con un desarrollo físico y mental acorde a la edad de un niño de 9 años, con valores sólidos como el juego limpio, respecto al medio ambiente y ser un mejor niño cada día.
Pancho Pantera ha experimentado una evolución continua para ser relevante y actual y así mantener la preferencia de sus consumidores. En la actualidad Pancho Pantera es un niño feliz, sano, con mucha energía para jugar, que siempre tiene ideas creativas para divertirse, por lo que es el mejor amigo de los niños.

¿Qué es la energía positiva?
Para la psicología positiva, una rama de la psicología que estudia las cualidades positivas y cómo desarrollarlas, las emociones placenteras, el desarrollo de las virtudes y las fortalezas y rasgos propios; la felicidad es un paquete genético en el que se suman: tendencia al optimismo, circunstancias o entorno y voluntad (Felicidad = O + C + V). Cuando estos tres factores logran un balance favorable en una persona, podemos decir que tiene una energía positiva.
Choco Milk®, por su delicioso sabor, los nutrimentos que contiene y la diversión que proporciona en compañía de su personaje Pancho Pantera®, ha contribuido por 85 años a detonar la energía positiva en los niños que se contagia a todo el hogar.
Características de niños con energía positiva:
• Son seguros de sí mismos
• Son líderes
• Tienen un buen autoconcepto
• Son activos
• Son creativos
• Son extrovertidos
• Tienen buen sentido del humor

La energía positiva surge cuando los niños…
• Se alimentan adecuadamente.
• Duermen más de 8 horas
• Tienen fuertes vínculos familiares
• Hacen ejercicio
• Establecen relaciones sociales saludables Muestran una mejor versión de sí mismos

La energía positiva se contagia
Oír a alguien carcajearse, aunque no sepamos qué lo hace reír, puede provocarnos a carcajear igual; ver a alguien triunfar puede inspirarnos a intentar algo que nunca nos habíamos atrevido a hacer; recibir un regalo cuando menos lo esperamos puede despertar en nosotros la generosidad… ¿por qué ocurre todo esto? Porque la energía positiva no solo se comparte ¡se contagia!