Chocolate mexicano de alta calidad y variedad

Antonio Ávila

El origen del chocolate es parte de la cultura y leyendas mexicanas, una dice que llegó a la tierra como regalo de un dios para felicidad del hombre. Lo cierto es que en el antiguo México se domesticó el cacao para producir xocolātl, bebida espumosa antecedente del chocolate.

Desde entonces, el chocolate ha deleitado al mundo. Prueba de ello es que en México siete de cada diez familias lo prefieren en el sabor de su cereal, en Estados Unidos -el mayor consumidor global- a más del 70% de la población le gusta. Se trata de una de las aportaciones más importantes de los mexicanos al mundo.



“El chocolate mexicano debe ser revalorado, entre otras razones por su riqueza cultural, sus propiedades, beneficios para la salud, así como por la oportunidad de mercado que representa”, aseguró Lisa Milton, fundadora de AZAP, plataforma en línea para enviar diseños florales y detalles únicos.

AZAP diseñó un chocolate orgánico que responde al gusto de los mexicanos y a las necesidades de los compradores que buscan experiencias online accesibles, amigables, con diversas opciones de pago, así como servicios exprés.

La línea XOCOLATL de la startup se comenzó a vender piezas artesanales, elaboradas con cacao de la región de Soconusco, Chiapas, la cual se dice que es la cuna de este tipo de cultivo en el mundo.

“El cacao tiene un alto valor nutricional, es rico en minerales como el calcio, el magnesio y el hierro, es antioxidante, un antidepresivo natural y reduce el estrés, consumido en medidas normales, el chocolate reduce el colesterol, aporta fibra, es bueno para la salud cardíaca, así como para la piel, untado en mascarilla o al ser ingerido”, agrega Milton.

Entre los planes de la empresa está a punto de a exportar sus producto a Estados Unidos y sigue promoviendo el consumo en México. En 2017, el consumo de chocolate alcanzó un valor global de 102 mil millones de dólares y se espera que la demanda crezca 8% hasta 2022, de acuerdo con cifras de Euromonitor.

Un buen comienzo es revalorar, sentirnos orgullosos por ser el origen de tan dulce y bello descubrimiento.