Silvia Ojanguren

El tiempo hace que nuestra piel adelgace y sea más delicada, lo que se convierte en un riesgo de peligro por la falta de cuidado durante la juventud.
A ninguna edad se pueden ignorar cosas como que la exposición solar y malos hábitos aumentan el riesgo que pierda humectación, se vuelva hipersensible y reseca.
Todas amenazas a nuestra barrera protectora natural: la piel.
S. O. S
Hay salvación. Para mantenerla saludable, elástica, hidratada y hermosa, es importante darle los cuidados necesarios mediante sencillos pasos que recomiendan expertos:
Limpieza purificante
Una rutina de limpieza es la base fundamental para una piel saludable, en el caso de las pieles grasas un producto con acción antiséptica, antiinflamatoria y seborreguladora ayudará a remover impurezas previniendo la formación de comedones.
Humecta tu piel cada mañana

La aplicación de una crema humectante es indispensable para que tu piel recupere elasticidad y firmeza.
Muchas veces por desidia saltamos este paso elemental para evitar la descamación y opacidad en brazos, piernas, abdomen y principalmente en cuello y rostro.
Protege la piel debajo de tus ojos
El uso de protector solar es religioso. La piel debajo de los ojos es mucho más delgada y sensible, por lo que puede irritarse con el uso del protector.
Si vas a exponerte al sol, es indispensable invertir en unos buenos lentes que tengan protección UV del 99 al 100%. Ojo, si solo dicen protección UV no funcionan, necesitas tener certeza en el rango de protección.
Utiliza ropa que te proteja del sol
En tiempos de sol intenso, se recomienda que cubras rostro, los brazos y la zona del pecho con prendas ligeras.
Toma agua

Una piel sana viene de adentro, lo que significa que hay nutrientes clave que pueden ayudarte. Nunca equilibrarás la humedad de tu piel si estás deshidratada, así que asegúrate de tomar agua suficiente, al menos 1.5 litros diarios.
Duplica tu consumo de frutas y verduras
El comer frutas y verduras coloridas le da a tu piel una apariencia mucho más saludable debido a su alto contenido en carotenoides.
Si añades a tu dieta zanahorias, calabaza, pimientos rojos y calabazas, tu piel tendrá una pigmentación saludable.
Un estudio realizado por el American Journal of Clinical Nutrition reveló que quienes consumen de forma abundante frutas y verduras con vitamina C, son menos propensos a desarrollar arrugas y su piel es mucho menos seca y escamosa.
Duerme bien

La calidad del sueño es importante para la salud de la piel. Tener un sueño profundo y prolongado permitirá que tu piel se rejuvenezca.
Si te cuesta conciliar el sueño, intenta poner música relajante y experimentar con aromaterapia con velas de olor a lavanda. Duerme de 7 a 8 horas diarias
Control de estrés
Cuando estamos estresadas producimos cortisol y esto puede hacer que tu piel se vuelva más sensible y llegues incluso a desarrollar dermatitis atópica o descamación.
Consulta ginecológica
Es importantísimo asistir con tu ginecólogo para darle seguimiento a tus cambios hormonales y su impacto en tu salud. Los estrógenos participan en el proceso de envejecimiento de la piel, la pigmentación y su humedad.
“La visita anual al ginecólogo es necesaria; monitorear los estrógenos va de la mano con los cuidados de la salud y la piel de las mujeres”, dijo Beatriz Magrassi dermocosmiatra de Sopharma.