Silvia Ojanguren
A mucha gente le encantan las mascotas y quisieran tener de todas en casa pero hay que saber qué hacer si tienes de especies diferentes, por aquello de la famosa frase “se llevan como perros y gatos”.
Si no quieres andar en líos de prueba y error, expertos de Full Life, dan consejos para que tu michi y tu lomito se lleven a todo dar.

LOS PRIMEROS PASOS
Para facilitar la situación, lo ideal es que ambas mascotas convivan desde cachorros, así tendrán ambos un periodo de socialización en esta etapa de la vida.
La de los perros se de las 3 a las 12 semanas, mientras que para los gatos tiene lugar entre las 2 y 9 semanas.
Durante esta etapa, perros y gatos viven más fácilmente el proceso para acostumbrarse a la presencia de otras especies, ya que son mucho más adaptables.
OLORES AFINES
Una opción es intercambiar entre ellos juguetes, mantas o platos de comida. En el caso de una manta, no se deberá de frotar con la manta de uno a la otra mascota, sino más bien presentársela para que simplemente la huela.
Conviene que las mascotas sean colocadas en cuartos contiguos, no solo hará más fácil que se huelan mutuamente, sino que permitirá que se acostumbren a los sonidos que cada uno emite.
CREA UN ÁREA NEUTRAL
Es recomendable establecer una “zona segura” o “espacio neutral” diseñada para el nuevo miembro de la familia y donde puedas bloquear el acceso a la otra mascota, que sabrá que esa área es suya y que ahí puede estar seguro y recurrir en caso de sentirse amenazado.

El lugar deberá estar equipado con lo necesario, desde platos para alimento y agua y juguetes, hasta areneros o rascadores en el caso de un gato.
Esta zona no será para siempre, pues con el tiempo, ambas mascotas deberán ser capaces de convivir en todo tu hogar.
PRIMER ACERCAMIENTO
Si tu lomito es el adulto y, sobre todo, de una raza grande, lo recomendable para hacer la primera presentación es que lleve siempre su correa, aunque es importante que nunca esté tensionada, pues esto es inmediatamente interpretado de forma negativa por tu perro.
Hay que mostrar calma y seguridad. Si actúa con tranquilidad, es recomendable premiarlo, lo cual puede ser desde una caricia o palmaditas, hasta con algunos de sus premios favoritos de algún alimento. Así, él sabrá que ese comportamiento es el adecuado y que no existe ninguna amenaza.
Si, por el contrario, nuestro perro actúa agresivo, ladra o gruñe, lo debemos separar con calma y sin regaños. Una buena práctica es llamarlo por su nombre para llamar su atención.
Dependiendo del caso, es probable que debamos de repetir este proceso por varios días hasta que nuestro lomito tome más confianza. Algo importante de estos primeros encuentros, es que nunca permitamos que nuestro michi se sienta acorralado, pues esto le generará una mayor desconfianza.
COMIDA Y OTROS ELEMENTOS

Nunca presentes a tu gato por primera vez llevándolo en brazos, ya que, en una situación de estrés, puede terminar arañándote de forma involuntaria.
Lo mejor es dejarlo suelto en la habitación permitiéndole total movilidad y, en caso de que así lo decida, podrá dirigirse a su zona segura.
Se recomienda servir la comida primero a la mascota que lleva más tiempo en la casa, para evitar que se sienta desplazada.
Para la mascota que recién llega a la familia, casi todas las reglas son nuevas, de modo que podrá y deberá adaptarse a ellas.
VISITA AL VETERINARIO

Antes de que las mascotas convivan, lo mejor es consultar a su médico veterinario, quien, tras una evaluación, te dirá si alguno de ellos necesita algún tratamiento y, de estar forma, evitar que contagie al otro.
En general, debes de ser paciente e ir esperando cambios en su comportamiento de forma gradual.
No debes castigar a ninguna de las dos mascotas, lo mejor es separarlos hasta que estén más calmados y volver a repetir el proceso.
Una buena educación es la clave para fomentar una buena relación.