El poder de la avena en la dieta de siempre

Apuntes de Vida idea Segura

Una alimentación planificada en función de tus necesidades, actividad física y gustos personales ayudará a que tengas mejores resultados podrás disminuir la posibilidad de lesiones y emprender el camino hacia un mejor estilo de vida.

Uno de los nutrimentos clave es la proteína, componente básico de las  células y que ayuda a construir y reparar los tejidos, mantener la masa muscular. Además, facilita la producción de algunas hormonas como insulina, cortisona, testosterona y hormona del crecimiento, y sirve de mensajero de las células inmunes para proteger a nuestro cuerpo frente a agresiones externas.



Ahora, te preguntarás, ¿cómo puedo mejorar mi consumo de proteína para que esos “muros” sean cada vez más fuertes y mejore mi rendimiento al hacer actividad física? Existen diferentes fuentes de proteína desde productos animales como pollo, pescado, huevo y leche, y vegetales que pueden encontrarse en alimentos como la soya, semillas y frutos secos, leguminosas, quinoa, chía.

Y el ejercicio…

Cuando no consumimos suficiente proteína podemos presentar de un desbalance que puede resultar en pérdida de masa muscular. Por el contrario, cuando logramos un balance adecuado entre carbohidratos, grasas y proteínas proporcionamos a nuestro cuerpo suficiente energía para realizar todas sus funciones de manera adecuada. 

Además, esta energía ayuda a maximizar tu rendimiento durante el ejercicio físico y asegura tu recuperación al terminar la rutina. Si no obtienes suficiente energía de tu alimentación, te sentirás débil y cansado. Con el tiempo, tus músculos y huesos podrían debilitarse y podrías correr mayor riesgo de lesionarte, también será necesario mantener un descanso y recuperación adecuados

¿Qué comer antes y después del ejercicio?

Lo ideal es que hagas una comida pequeña entre dos y cuatro horas antes de tu rutina. Esto aumentará los niveles de glucógeno de tu hígado y músculos (el glucógeno es el combustible de reserva que proporciona energía), lo cual te permitirá entrenar a tu nivel óptimo y durante más tiempo.

Es muy probable que cuando termines de hacer ejercicio no quieras comer algo pesado, por eso una buena opción es un smoothie o licuado que combine proteína y carbohidratos para recargar tus reservas de glucógeno y ayudar a desarrollar y reparar el tejido muscular. La cantidad de alimento dependerá de la duración e intensidad de tu entrenamiento, lo importante es que no pasen más de 30 minutos antes de esta primera comida.