
Antonio Ávila
Bartleby, el escribiente (editorial Lectorum), de Herman Melville es una obra maestra del relato breve que narra la resistencia pasiva de un copista en Wall Street.
Este hombre responde a sus tareas con la frase: «Preferiría no hacerlo».
Vivir en una sociedad burocrática
En los cuentos Melville explora la autoridad, el poder, la convivencia y el autoengaño desde escenarios cotidianos y extraordinarios a la vez.
Lo doméstico, lo burocrático y lo político se entrelazan para mostrar que incluso los gestos más simples pueden volverse profundamente perturbadores.
Cosas del pasado y presente

Escrita por Herman Melville en 1853, la historia de ambiente burocrático es considerada precursora del existencialismo y el absurdo, se incluye en antologías que exploran la enajenación laboral y la libertad individual.
Concretamente Bartleby es retratado como un ser enigmático, pálido y «lastimosamente respetable» que termina atrapado por las fuerzas económicas y sociales.
En el cuento los personajes se enfrentan a normas claras, jerarquías firmes y expectativas inamovibles.
Su respuesta no es la rebelión abierta, sino una obstinación tranquila, una resistencia pasiva que desconcierta y pone en crisis a quienes los rodean.

Al no ceder, revelan lo frágil que puede ser cualquier sistema cuando alguien deja de cumplir el papel esperado.
Herman Melville explora la autoridad, el poder, la convivencia y el autoengaño desde escenarios cotidianos y extraordinarios a la vez. Lo doméstico, lo burocrático y lo político se entrelazan para mostrar que incluso los gestos más simples pueden volverse profundamente perturbadores.
Del cuento y la realidad
Las ediciones de «Bartleby y otros relatos» (o cuentos) suelen incluir otras obras de Melville que comparten un tono de tensión silenciosa y crítica social:
Yo y mi chimenea: Un relato donde el hogar se convierte en símbolo de resistencia frente al progreso.

Benito Cereno: Frecuentemente antologado, trata sobre un barco donde el orden aparente oculta una verdad inquietante.
Este conjunto de cuentos destaca por la capacidad de Melville para crear narradores complejos y situaciones que desafían la lógica convencional, convirtiendo a Bartleby en un icono literario de la inadaptación.
En estos tres relatos, el conflicto no irrumpe con violencia: avanza en silencio.
Se manifiesta en una oficina donde una negativa desarma toda lógica laboral; en un hogar donde una chimenea se convierte en símbolo de resistencia frente al progreso; y en un barco donde el orden aparente esconde una verdad inquietante.
Leídos en conjunto, estos cuentos conforman un retrato tan lúcido como incómodo de la condición humana. Un clásico imprescindible, sorprendente y actual, que invita al lector a preguntarse hasta dónde estamos dispuestos a obedecer… y qué sucede cuando alguien decide no hacerlo.