Silvia Ojanguren
El oro es un metal precioso y materia prima de joyas que deslumbran, enamoran y se convierten en tesoros muy personales. Esas ideas se funden en las piezas que elabora en plata y oro TANE un casa reconocida por la calidad de sus trabajos a mano en plata .925, que le han hecho en sinónimo de lujo mexicano en joyería y orfebrería.
La tradición impone, pero también el cambio y la marca siempre dan pasos adelante y se ha atrevido a innovar en diseño y materiales para combinar con la plata, como en su tiempo fue el uso del vermeil.
Un detalle que queda casi en secreto es que TANE cuenta con una gran colección de piezas de oro (18K). Es una selección de piezas que desde hace años son sinónimo de elegancia y exclusividad.
La Doña, María Félix lo consideraban y mandó a hacer tres pulseras de oro y diamantes con grabados de los nombres de cariño que sus esposos le dieron: María Bonita, Puma Pumita y Dona Doñita.
“La Doña” fue clienta de la marca, tanto que tenía un vendedor preferido y no se dejaba atender por nadie más. Un día, cuando el dueño de TANE se acercó a atenderla, ella lo fulminó con una frase: «Yo quiero hablar con Dios, no con los santos”.
Además de la línea de oro, cuenta con una exclusiva colección de Piezas Únicas, todas diseñadas por Pedro Leites, realizadas en oro y piedras preciosas.