EN INVIERNO LAS ALERGIAS SON UNA PESADILLA

EN INVIERNO LAS ALERGIAS SON UNA PESADILLA

Apuntes de Vida Idea Segura

Nadie puede pasar por alto una ataque alérgico, ya que sin ser grave si suele ser sumamente molesto, lo mismo en niños que en adultos, por eso hay que conocer cuáles son los detonantes de este tipo de reacciones del organismo ante el ataque de un agente externo.

Expertos en el campo de las alergias dicen que dentro de la casa existe una gran exposición a elementos alérgenos, entre los cuales destacan los siguientes:



Animales: El pelo, la caspa y plumas de algunas mascotas como perros, gatos, cuyos y algunas aves, sobre todo cuando estas permanecen dentro de la casa y especialmente en las recámaras.

Polvo casero: En casa este se acumula regularmente en alfombras y tapetes, cortinas, muebles tapizados, peluches, y sofás (algunos tipos de tela guardan el polvo y el polen).

Ácaros: Son organismos microscópicos que se alimentan del detrito celular, todos nosotros nos descamamos y soltamos células y estos se alimentan de ellas y se reproducen con facilidad en almohadas y colchones, al igual que en peluches, cortinas, alfombras y tapetes.

Humedad, Hongos y Moho: Producidos en lugares como el baño o con tuberías rotas o con goteras dentro de la casa, que filtran agua por las paredes produciendo estos tres alérgenos, además de ser lugares sin higiene suficiente. El sótano, al ser regularmente un lugar cerrado y de clima templado favorece la proliferación de ácaros, humedad y hongos también.

Insectos: Las cucarachas son uno de los principales alérgenos y se presenta tanto en interiores como en exteriores.

Pasos a seguir

Los expertos en alergias dicen que es primordial identificar aquellos alérgenos que podemos encontrar en la casa y procurar reducir la exposición a estos, por ello la educación para los pacientes y sus familias es un componente esencial en el manejo de la enfermedad alérgica, con el objetivo de reducir los principales factores de riesgo.

Ricardo Guzmán, gerente Médico de GlaxoSmithKline, señala “aunque por sí mismo el padecimiento no es peligroso, es importante saber que esta enfermedad puede provocar, a largo plazo, deterioro en la salud y calidad de vida de la persona que la padece; sobre todo cuando el diagnóstico se retrasa y las medidas de prevención y tratamiento no se llevan a cabo de manera correcta y oportuna”.