LA DOBLE CARA DE LA ANSIEDAD

Horacio Salamanca

Es común pensar que la ansiedad es un asunto negativo, lo cual llega a ser cierto, pero hay que tener en cuenta que en dosis más o menos razonables, ayuda al humano tomar decisiones y enfrentar problemas y situaciones peligrosas.

Pero hay que tener cuidado pues cuando se convierte en compañía asidua, constante y tenaz, puede llevar a la desesperación más oscura y paralizante; eso sucede actualmente con millones de personas en el mundo.



Caminos científicos

En busca de una salida al callejón en que puede meternos la ansiedad, investigadores de la Facultad de Química (FQ) de la UNAM probaron compuestos análogos de la melatonina, hormona producida por la glándula pineal, con efectos similares a los del diazepam, un ansiolítico que se receta contra la ansiedad y el estrés.

Esos compuestos fueron manejados por Alfonso Sebastián Lira Rocha y Ofelia Espejo González, y probados farmacológicamente por Elia Brosla Naranjo Rodríguez, quien en 1991 estableció en México que la melatonina es ansiolítica.

“Son más de 20 compuestos análogos con diferente potencial para reducir la ansiedad; uno de ellos, el M2C, tiene un efecto mucho mejor que la misma melatonina”, de a cuerdo con Naranjo Rodríguez.

Las pruebas realizadas en modelos in vitro (porciones de intestino delgado y rebanadas de cerebro animal) e in vivo (ratas y ratones de laboratorio) indican que la melatonina y sus compuestos análogos combaten la ansiedad y dejan las secuelas adversas de las benzodiazepinas (diazepam o valium), como tolerancia y dependencia.

La melatonina es una indolamina, de nombre químico N-acetil-5-metoxitriptamina. Posee dos grupos funcionales, decisivos para la unión (afinidad) con sus receptores, que permite producir el efecto ansiolítico mencionado.

Secretada por la glándula pineal en la fase de oscuridad del ciclo día-noche, ejerce una influencia reguladora sobre gran variedad de procesos fisiológicos, que incluyen los ritmos biológicos, el sueño y las funciones neuroendocrinas. Sin embargo, su tiempo de vida media es de aproximadamente 30 minutos en plasma de ratas de laboratorio. VIS