Marisela Torres
La técnica se llama estereotáctica y permite a los médicos diseñar un mapa completo del cerebro y en caso necesario planear y realizar intervenciones quirúrgicas. Es un arte de la ciencia y facilita la tarea de los doctores y preserva la salud o la devuelve.
El Instituto Mexicano del Seguro Social ha realizado cinco mil tratamientos con cirugía estereotáctica, explicó el doctor Ramiro Antonio Pérez de la Torre, médico adscrito al servicio de Neurocirugía del Hospital de Especialidades del CMN Siglo XXI.
Es una técnica tridimensional de neurocirugía, que consiste en tomar algunas radiografías (u otro tipo de imágenes), basada en las cuales se identifica y se mapea una estructura (núcleo) dentro del cerebro.
Se trata de un instrumento valioso para la identificación de diversos tipos de lesiones, cuya aplicación se ha extendido ahora a cirugías de mama, columna vertebral, ortopedia, otorrinolaringología, de próstata o a cualquier órgano del cuerpo que pueda ser localizable con algún método de imagen.
Para brindar un diagnóstico rápido y oportuno con los mínimos daños, neurocirujanos del Instituto aplican este procedimiento para atender casos donde se presentan tumores profundos, pacientes con cisticercosis o con el mal del Parkinson, de manera segura y confiable.
El Centro Médico Nacional (CMN) Siglo XXI es uno de los primeros complejos en Latinoamérica que utiliza y desarrolla esta técnica, y en México es la única unidad de referencia.
Pérez de la Torre dice que una de las principales características de esta técnica es que los pacientes permanecen despiertos, lo que permite monitorear algunas funciones del cerebro como la fuerza muscular, la sensibilidad o el habla, con el mínimo daño al cerebro; “la idea es ingresar a estas regiones y poder contar con un diagnóstico a la brevedad”.
De esta forma, se puede implementar un tratamiento más elaborado, con el uso de técnicas sofisticadas como radioterapia y quimioterapia, entre otros.
Los beneficios que brinda esta tecnología son procedimientos más cortos, comparados con una cirugía abierta, no sólo en tiempo en sala de operaciones, sino en estancia hospitalaria.