Antonio Ávila

Franz Kafka es un escritor fantástico y sus textos sumergen al lector en un universo surrealista, absurdo y burocrático, como lo muestra el libro El mundo alucinante de Kafka de editorial Lectorum.
Es una antología de cuentos en que la normalidad se quiebra, habla de soledad, angustia, alienación e impotencia ante fuerzas desconocidas, que convierten la existencia en una pesadilla.
Sorprendente mundo fantástico
En el prólogo Ignacio Trejo Fuentes cuenta que la mayor parte de la obra de Kafka se publicó gracias a que su amigo Max Brod, desoyó su voluntad testamentaria de quemar sus manuscritos.
Así que tras ordenarlos, los entregó a la imprenta.
Cuando los lectores descubrieron la obra del checo, padecieron de estupor y desconcierto, tenían ante ellos un universo de pesadilla que jamás habían siquiera sospechado.

Las historias contadas por el escritor transcurrían entre lo onírico, lo absurdo y lo delirante, a tal grado que hoy se admite el adjetivo kafkiano para definir situaciones emparentadas con ese mundo fantástico.
Origen de su escritura
¿De dónde surgió ese universo peculiar, lleno de aparentes sinsentidos, cargado de onirismo, de sesgos de pesadilla e incluso de magia?
Un camino que podría conducir a cierta explicación es la atormentada vida del autor:
Kafka fue un ser solitario que jamás se casó ni fundó una familia y fue consumido, en su mejor etapa creativa, por la tuberculosis.

El mundo alucinante de Kafka incluye cuentos que Franz Kafka escribió en distintas épocas de su vida y casi todos permanecieron inéditos mientras vivió.
Una propuesta de lectura de la obra de Kafka iría en este sentido, hay que llegar a ella sin prejuicios, zambullirse en ese mundo con toda la inocencia.
Hay que entender que se trata de un universo singular, distinto, donde lo más ilógico tiene lógica, donde lo onírico se imbrica con lo real, lo fantástico con lo cotidiano, y toda marcha dentro de un orden claro y preciso.