Antonio Ávila
El tango es una tradición muy argentina como la buena comida, música y buena mesa tienen en México muchos seguidores que pueden darse gusto en Astor, el restaurante cuyo nombre honra la memoria de Astor Pantaleón Piazzolla, uno de los mejores músicos de tango del siglo XX.
Piazzola, como se le conoció, destacó por romper todos los moldes con su ímpetu renovador, compositor cultivado por notables concertistas internacionales, conjuntos de cámara y orquestas sinfónicas, toma su inspiración para que ahora nos conquisten las delicias de la cocina argentina en la ciudad de México.
En pleno corazón de Polanco –Euler 145–, Astor nos da cuenta en el menú que su cocina apunta a la nostalgia, la cual pretende rememorar varios platos típicos tales como el “asado en el quincho, la cena donde la abuela, o un domingo en la cancha”.
Al entrar al salón se percibe el aroma que desprenden los cortes de primera calidad que Astor importa. Los comensales lo visitan principalmente por las jugosas carnes al grill, como bife de chorizo, churrasco, vacío y arrachera; exquisitos cortes que están en la selección de platos que nos ofrece este restaurante argentino.
Otra de las características de Astor es que son muy cuidadosos con su clientela. El personal de servicio es de una atención inmediata en un ambiente muy acogedor, además de ofrecer una exquisita carta de vinos, recomendados especialmente para que su velada sea de total placer.
En su menú no pueden faltar las entradas que abarcan gran variedad, tales como el Tiradito de Atún, que consta de cortes de atún sellado sobre líneas de aceite de perejil acompañado de soya agridulce; pimiento morrón a la parrilla -escalfado y asado marinado en ajo aceite de oliva y finas hierbas-; o la deliciosa empanada rellena de carne cortada a cuchillo.
Definitivamente se trata de platillos inspirados en la tradicional cocina argentina, recetas familiares con acentos españoles e italianos. Porciones generosas para compartir. Una combinación única dentro de un ambiente con estilo singular.