Los destellos de una aroma encantador

Silvia Ojanguren

A toda mujer le encanta brillar en todos los escenarios de la vida, saber que es vista y sentida donde quiera que aparezca. Par ella se creó una fragancia forjada con un brillo elegante: TOM FORD MÉTALLIQUE.

Su aroma hipnotiza a sus admiradores con un destello pulsante de feminidad moderna y enérgica: caprichosa, luminosa y en plena floración.



Es como una armadura de alto brillo de aldehídos adictivos que envuelve sus reverberantes notas centrales de flores blancas sensuales, como un metal precioso, Venus en flor.

Abre con una explosión de aldehídos más ligeros que el aire, TOM FORD MÉTALLIQUE se desliza sobre la piel como un vestido acorazado y bordado, una funda metálica que adquiere aún más brillo gracias a una colisión de notas frescas de vert de bergamota y pimienta rosa efervescente.

Un corazón floral exuberante late debajo de la fachada fresca de MÉTALLIQUE, amplificado por una yuxtaposición única del delicado aroma de flores de espino blanco, un antepasado de la rosa, conocido por su aroma complejo y especiado, con notas delicadas de muguete y néctar narcótico de heliotropo.

Un aura de semillas de abelmosco imparte calidez, mientras que las inflexiones amaderadas de las notas de bálsamo de Perú aportan riqueza y profundidad. Acabado con notas de vainilla suave y madera de sándalo cremosa en el secado, crea un acabado adictivo y contrastante que refuerza el efecto capullo y reconfortante del aroma y el brillo metálico de su apertura.

La botella de TOM FORD MÉTALLIQUE refleja la belleza radiante de la fragancia. Empacado en una botella lisa en tono plateado con una etiqueta metálica en tono dorado y una tapa a juego, el aroma está disponible en ediciones de 50 ml y 100 ml.