LOS RECUERDOS POR SIEMPRE

ancianoApuntes de Vida… Idea Segura

Al elevarse la esperanza de vida, crece la amenaza de males crónico degenerativos, algunos se pueden prevenir y ante otros hay que estar alerta para comenzar a tratarlos en etapas tempranas, momento en que es posible preservar la calidad de vida de los pacientes.

Existe un mal de mala memoria, la enfermedad de Alzheimer. En este marco, de acuerdo con recientes estudios realizados en México, cerca de 700 mil mexicanos sufren algún tipo de deterioro cognoscitivo provocado por el mal de Alzheimer.

Raúl Mena López, científico del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), explica que investigadores de este instituto buscan entender los mecanismos iniciales del Alzheimer para crear tratamientos farmacológicos y paralelamente consolidar una Red Latinoamericana de Bancos de Cerebros para comprender a detalle esta enfermedad en fases avanzadas.

Borrador de recuerdos

El Alzheimer es una enfermedad de la vejez y quienes la padecen pierden funciones en el sistema nervioso, lo que afecta su memoria y aprendizaje, su atención, además de sus capacidades de abstracción, reconocimiento y ubicación en el espacio.

Fernando Peña Ortega, integrante del Departamento de Farmacobiología del Cinvestav y su grupo de investigación, han descubierto evidencia según la cual las etapas tempranas de la enfermedad están asociadas a la sobreproducción de una proteína denominada beta amiloide, la cual aparentemente altera la función de grupos de neuronas (interconectadas) involucradas en la generación de una función particular (funcionando de manera coordinada), denominado el circuito neuronal.

Ahora, se estudian dos estructuras importantes para la memoria, el hipocampo y la corteza cerebral, y cómo es qué la proteína beta amiloide interfiere con la función normal de estas estructuras. “Intentamos explicar los mecanismos involucrados en la generación de estos síntomas tempranos en la enfermedad de Alzheimer, con el objetivo de identificar fármacos que ayuden a revertir esta situación”.

Raúl Mena López trabaja con un Banco de Cerebros humanos con la intención de “recolectar y almacenar tejido cerebral en condiciones óptimas” para ser utilizados en proyectos de investigación. Mencionó que existe un convenio de colaboración entre el Cinvestav y el Instituto Nacional de Neurología mediante el cual, previo consentimiento de la familia, se extrae el encéfalo del individuo fallecido para almacenarlos. VIS