Vida Idea Segura
Hay ideas que impiden que la salud íntima deje de ser un asunto que atormenta a mujeres y hombres. Uno de estos males es la atrofia vaginal que por vergüenza, falta de información o malas costumbres sociales afecta a seis de cada diez mujeres, incluso a algunas antes de que lleguen a la menopausia.
Ese problema íntimo provoca molestias vaginales, dolor en las relaciones sexuales e incluso infecciones genitales y urinarias, todo debido al desconocimiento de opciones que humectan, hidratan y regeneran el tejido vaginal y regeneran la salud vaginal y sexual.
La atrofia vaginal causa adelgazamiento, resequedad, inflamación y pérdida de elasticidad de las paredes vaginales, que puede ocurrir como consecuencia de la disminución en la producción de estrógenos, asociados principalmente con la transición menopáusica, afectando la salud genito-urinaria, la plenitud sexual y la calidad de vida de las mujeres, dice el médico gineco-obstetra Alejandro Vázquez Alanís, .
Para algunas mujeres, la atrofia vaginal complica la vida cotidiana y limita las relaciones sexuales, al provocar sequedad, picazón y ardor vaginal, así como estrechamiento y acortamiento del canal vaginal y dolor durante el coito.
De manera paralela, también se manifiesta un aumento en la frecuencia o urgencia de orinar, infecciones urinarias recurrentes, pérdida involuntaria de la orina (incontinencia) y problemas del piso pélvico.
Esta enfermedad es un problema para muchas mujeres que por vergüenza o por considerarlo un proceso natural propio de la edad, se resignan a vivir con estos síntomas, limitando sus actividades cotidianas y su vida sexual y/o presentando molestias urinarias, sin saber qué, con el paso de los años, la atrofia vaginal sin un tratamiento médico puede empeorar, agregó el especialista.

La Sociedad Norteamericana de Menopausia indica que el tratamiento de primera línea para el alivio de los síntomas de la atrofia vaginal son los humectantes-hidratantes vaginales no hormonales, cuyo uso regular puede tener una eficacia equivalente a los estrógenos vaginales, siendo una opción conveniente para las mujeres que por características clínicas y/o preferencias, no pueden o no desean llevar una Terapia de Reemplazo Hormonal.
El doctor Alejandro Vázquez Alanís cuenta que entre los hidratantes vaginales no hormonales con mayor eficacia y evidencia científica disponibles en México, se encuentra Gynomunal, gel tópico vaginal no hormonal cuyos componentes: ácido hialurónico, liposomas, vitamina E y Humulus lupulus.

Han demostrado que disminuyen significativamente los síntomas de la atrofia vaginal: , irritación, sequedad, comezón, ardor, dolor e inflamación vaginal, así como reducir dolor o molestias durante las relaciones sexuales.
La innovadora fórmula de Gynomunal ayuda a mejorar la humectación e hidratación natural de la vagina y permite la regeneración de la pared vaginal con resultados favorables desde las primeras aplicaciones que se mantienen con el tiempo y un perfil de seguridad sin efectos adversos locales o sistémicos, ya que no tiene efecto hormonal.
La composición de ácido hialurónico de Gynomunal, optimiza el balance de agua en los tejidos, además de facilitar la migración de células durante la inflamación y el proceso de reparación tisular, conservando la integridad del tejido vaginal. En tanto, los liposomas tienen la función de almacenar agua en su interior para liberarla lentamente e hidratar el epitelio vaginal.
La vitamina E y el Humulus lupulus con efecto antioxidante y antiinflamatorio, evitan el daño de tejidos vaginales por oxidación o envejecimiento, y ayudan en su regeneración, contribuyendo a que las paredes vaginales recuperen su humectación, hidratación, elasticidad y rugosidad.
El doctor Julio Morfín Martín, Gerente Médico de Ifa Celtics, destacó que Gynomunal no sólo está indicado para mujeres con atrofia vaginal derivada de la menopausia, sino para cualquier condición donde haya una disminución de estrógenos, como después del parto o durante la lactancia, durante el uso de algunos anticonceptivos, después de tratamientos para el cáncer (radioterapia o quimioterapia), en pacientes con enfermedades autoinmunes, entre otros.