Silvia Ojanguren
Los lentes o gafas para sol son un accesorio indispensable en la vida diaria y además de darnos la posibilidad de ver mejor en los días soleados y cuidar los ojos de radiaciones solares, brindan un look moderno y atrevido según el diseño elegido.
A la hora de seleccionar unos lentes para sol, dicen los expertos, hay que pensar en calidad y estilo, cosas que normalmente van de la mano con casas con tradición, como Police, que cumple 30 años en el mercado.
Una idea encendida
Sus creadores nos cuentan que pasión, creatividad y estudio continuo han llevado a la marca “a distinguirse con desenvoltura no sólo en el panorama del eyewear, sino en los sectores de la relojería, la perfumería y la marroquinería, donde ha dado vida a productos únicos e inconfundibles”.
Police nació en los años 80, en el momento de un vuelco histórico-cultural en el que las gafas de sol dejan de ser un producto funcional para convertirse definitivamente en un accesorio de moda.
La empresa intuyó desde el comienzo la importancia de elegir un nombre capaz de cautivar al imaginario colectivo, dirigiéndose sobre todo a los jóvenes y proponiendo una manera diferente de mirar al mundo.
Clásicos y modernos
Evocando un estilo de vida «on the road», profundamente urbano, la casa “habla el idioma de las metrópolis de todo el mundo” y si bien es 100% italiana, en poco tiempo pasa a ser una marca ideal para los mercados internacionales.
“El carácter único de Police comienza por los productos propuestos: gafas unisex en las que predominan los elementos masculinos. A partir de los años noventa, las gafas se transforman en un auténtico fenómeno de costumbre, gracias al afortunado connubio entre la estética de los productos”, indican voceros de la marca.
Y la historia liga estas gafas con rostros del mundo delas estrellas: Bruce Willis, George Clooney, David Beckham, que le dan a la marca un concepto de estilo de vida.
A comienzos de los años 90, cuentan los voceros, los modelos de gafas Police empiezan a enriquecerse con detalles y colores. Las formas se reducen levemente y enmarcan la mirada dando espacio a modelos unisex y femeninos.
Entre 2005 y 2008 atraviesa por un período gótico en el que la parte más fashion de la colección se enriquece con detalles inéditos, como cruces o como la simbólica P Gótica. Cada par de gafas destaca por la constante búsqueda y el cuidado del detalle, tanto desde el punto de vista estético como desde el punto de vista técnico.
Police es indudablemente un ejemplo de cómo una marca, sin traicionar jamás su espíritu y su vocación, puede seguir haciéndose reconocer y al mismo tiempo transformarse, identificándose con los gustos de las distintas generaciones y conservando su propia identidad.