Salud íntima y la menopausia una relación importante

Silvia Ojanguren

En la menopausia, si aparece resequedad, molestias, dolor durante las relaciones sexuales, son señales de la molesta atrofia vulvovaginal (AVV), condición frecuente en mujeres en esa etapa hormonal.

Es tan incómoda que llega a afectar la vida social y laboral, más grave aún es que hasta  70 % de las mujeres con síntomas no acuden a consulta, lo que la convierte en un problema de salud poco conocido.

Atención y acción médica

A consecuencia de la atrofia vulvovaginal, los cambios hormonales, especialmente la disminución de estrógenos, afectan la mucosa vaginal y generan una reducción en la lubricación fisiológica.

Es importante entender que en la menopausia, existen factores de riesgo que pueden desencadenar o agravar la AVV:

Insuficiencia ovárica prematura, ooforectomía bilateral, radioterapia y quimioterapia, medicamentos con efectos antiestrogénicos, reducción posparto de estrógenos durante la lactancia.

Alerta general

Los signos más comunes de alerta incluyen resequedad vaginal (hasta en 80 % de las pacientes), molestias vaginales (57 %), dolor durante las relaciones sexuales (35 %), picazón o comezón (28 %), ardor (26 %).

Hay incluso incontinencia urinaria (6 %).

Estos síntomas pueden variar en intensidad, desde leves hasta severos, y tienden a incrementarse con la edad y el tiempo transcurrido desde la menopausia, señaló la doctora Imelda Hernández Marín.

La especialista dice que estudios clínicos documentan el impacto negativo de la atrofia vulvo vaginal en la calidad de vida de la mujer:

72 % afectación en la satisfacción sexual

66 % en la espontaneidad sexual

40 % en el disfrute general de la vida

34 % en el sueño

Remedio saludable

La evidencia científica señala que el ácido hialurónico, junto con antioxidantes como la vitamina A y E, puede favorecer la hidratación, la regeneración tisular y la protección de la mucosa vaginal.

Estos signos abren nuevas perspectivas para el tratamiento de la AVV, más allá de los hormonales tradicionales, puntualizó el doctor Andrea Genazzani.

Armstrong Laboratorios de México ha impulsado la educación médica para comprender mejor los efectos de la atrofia vulvovaginal y a desarrollar alternativas que contribuyan al bienestar de las mujeres.

En este contexto, no se puede olvidar que detrás de cada síntoma hay historias de bienestar interrumpido, de relaciones afectadas y de proyectos personales postergados.

Por eso es importante romper ese silencio, es un acto de cuidado y amor propio.

Las pacientes, al acudir a consulta y conocer alternativas seguras y efectivas, protegen la salud, devuelven confianza, plenitud y libertad a su vida.