Silvia Ojanguren

Es cierto que el trastorno por déficit de atención e hiperactividad no es una enfermedad, sino un problema del neurodesarrollo, una forma diferente de funcionamiento del cerebro que puede afectar a las personas durante gran parte de su vida.
Sus síntomas persistentes de desatención, hiperactividad e impulsividad afectan el desempeño académico, laboral, social y familiar, por eso tienen un impacto negativo y directo en la vida.
Aunque atormenta a adultos, hay datos sobre que en México lo padece entre 3 % y el 6% de los niños en edad escolar, es decir un estudiante por aula.
Especialistas advierten que sus efectos nocivos alcanzan a adolescentes, universitarios y adultos, que con frecuencia permanecen sin diagnóstico o sin atención. .
Atención ante la amenaza
Chinoin Productos Farmacéuticos y especialistas llamaron a reconocer esta trastorno como un problema que requiere diagnóstico oportuno, seguimiento integral y acceso a tratamientos basados en evidencia.
La investigación científica muestra que el TDAH afecta la vida.
El psiquiatra y neuropsiquiatra Edilberto Peña de León señala que “muchas personas llegan a consulta después de años de dificultades académicas, laborales o en sus relaciones personales sin saber que existe una explicación clínica para lo que experimentan.

«No se diagnostica con ninguna prueba de laboratorio ni estudio de imagen, por lo que es necesario un diagnóstico oportuno que permite cambiar el pronóstico y mejorar significativamente la calidad de vida”.
Los datos indican que este trastorno se da entre universitarios.
Una investigación realizada en México con 1,837 estudiantes de licenciatura identificó una prevalencia del 16.2 % y una mayor frecuencia en hombres que en mujeres.
Esto demuestra que el trastorno llega a permanecer sin ser identificado hasta etapas avanzadas de la vida académica, con posibles repercusiones en el rendimiento escolar y el bienestar. “No es una condición escolar, es una condición de vida y afecta su calidad”, afirmó el neuropsiquiatra.
Datos internacionales revelan que entre 2.5 y 4 por ciento de personas mayores de edad tienen TDAH, de las cuales 11 por ciento tiene diagnóstico y de estas, menos de 0.5 por ciento recibe tratamiento médico.
La ciencia esta trabajando
El tratamiento farmacológico es uno de los pilares del manejo del TDAH, pero cada paciente tiene necesidades distintas.
Contar con alternativas terapéuticas permite a los especialistas individualizar el tratamiento y mejorar las posibilidades de un adecuado control de los síntomas, dice Jaime Cama, Gerente de la Unidad de Negocios de Chinoin.
En este contexto, Chinoin presentó Lisdexanfetamina, un profármaco estimulante de acción prolongada indicado para el tratamiento del TDAH.

Adrián Alonso García, Gerente Médico de Marketing del laboratorio explica que la lisdexanfetamina ha demostrado eficacia clínica en población infantil, adolescente y adulta, además de un adecuado perfil de seguridad y tolerabilidad.
Al tratarse de un profármaco, agrega, requiere ser metabolizado antes de ejercer su efecto, característica que contribuye a un inicio de acción controlado y a un menor potencial de abuso en comparación con otros estimulantes de liberación inmediata.
Este fármaco se activa en forma lenta, generalmente al llegar al hígado, y se libera gradualmente en el torrente sanguíneo.
Estudios comparativos y metaanálisis han mostrado una elevada respuesta clínica frente a otras alternativas farmacológicas utilizadas actualmente para el tratamiento del TDAH.
El especialista señaló que uno de los beneficios clínicos observados con la lisdexanfetamina es su efecto sobre la impulsividad, uno de los síntomas que con mayor frecuencia interfiere en la vida escolar, laboral y social de las personas con TDAH.
Asimismo, destaca que la evidencia clínica disponible ha demostrado que es un tratamiento seguro, eficaz y bien tolerado en población infantil, adolescente y adulta.
Los estudios muestran un alto grado de satisfacción entre las familias: alrededor del 76% de los padres de niños tratados con lisdexanfetamina reportaron estar muy satisfechos con los resultados y otro 23% manifestó una satisfacción moderada.