Vivir con dolor no es una condena fatal

Vida Idea Segura

Vivir sin dolor y lo mejor posible es un deseo, que comienza a hacerse realidad con la atención de la salud y procurar mejorarla. En  estos tiempos en los que ha quedado de manifiesto que la prevención y fortalecimiento de nuestro organismo son claves para evitar complicaciones serias de salud, cobra mayor relevancia.

El dolor es ejemplo de un malestar que en muchas ocasiones no se atiende y se “aprende” a vivir con él, sin la conciencia de todo lo que está limitando en el día a día. Escuchar a nuestro cuerpo y aprender a distinguir los dolores nos puede ayudar a cuidar mejor de nuestra salud. De acuerdo con la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor, el dolor se define como una experiencia sensorial y emocional desagradable con daño tisular real o potencial.



Existen diferentes clases de dolor, uno común es el dolor mixto, que afecta al músculo y al sistema nervioso al mismo tiempo y en el mismo lugar, y además del dolor, puede estar acompañado de síntomas como ardor, hormigueo, punzadas y entumecimiento, así como trastornos del sueño, ansiedad, depresión, quemazón, sensación de frío, descargas eléctricas y sensación de pinchazos. Con molestias como las mencionadas, no hay duda de que las actividades diarias y la calidad de vida se ven afectadas.

Los dolores mixtos más frecuentes son lumbalgia (dolor de espalda baja) y cervicalgia (dolor de cuello), en ambas existe una compleja superposición de los distintos tipos de dolor conocidos (nociceptivo o dolor muscular, neuropático o daño en los nervios y nociplástico), que actúan de forma simultánea y/o concurrente para causar dolor en la misma zona del cuerpo.

La lumbalgia ataca con dolores fuertes en la zona baja de la espalda y se debe a debilidad o distensión muscular que es frecuentemente provocada por movimientos bruscos en la práctica de ejercicios deportivos, en el ámbito laboral o en la realización de trabajos domésticos. Suele extenderse hacia zonas como los glúteos, la pelvis o los muslos; presenta contracturas en los músculos lumbares que generan una sensación de rigidez.

El de cuello (cervicalgia) es la cuarta causa de discapacidad. La población adulta muestra una prevalencia puntual que oscila entre el 5.9 % y el 38.7%. El dolor de cuello también es más frecuente en mujeres que en hombres.

Las causas del dolor de cuello varían ampliamente, siendo las principales la ergonomía inadecuada en el trabajo, el estar sentado y el mantener la postura del cuello en una posición no fisiológica adecuada durante largos periodos de tiempo.

Atender malestares como lumbalgia o cervicalgia en cuanto aparecen y como parte de los buenos propósitos de inicios de año, puede resultar en beneficios en muchos ámbitos de la vida diaria. Su tratamiento mediante un analgésico común no siempre resulta efectivo, Dolo-Neurobión, con su combinación efectiva de diclofenaco, que reduce la inflamación y el dolor, junto con las vitaminas B (B1, B6 y B12) que actúan sobre el sistema nervioso, puede ser una buena opción pues esta combinación actúa sobre el origen del problema y provee alivio, aún en el caso de dolor mixto