Silvia Ojanguren

La epilepsia, es una enfermedad neurológica crónica, que golpea la salud del paciente y altera la dinámica familiar, escolar y social, por eso demanda atención médica.
Es un asunto serio, en México se estima que unos 2 millones de personas viven con epilepsia, la mayoría son niños y adolescentes, quienes viven con miedo a una crisis, que puede volverse una emergencia médica si no se controla a tiempo.
Opción de la ciencia
Hasta hace poco, las crisis epilépticas prolongadas, que duran más de lo habitual, solo podían atenderse mediante atención hospitalaria urgente, lo que implicaba demoras y mayor riesgo de complicaciones.
Ese escenario cambia de forma radical para los pacientes, sus familias y cuidadores:
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) aprobó la primera y única terapia de rescate en México indicada para el tratamiento de crisis epilépticas prolongadas y en clúster indicada para lactantes, niños y adolescentes: midazolam bucal.
Este medicamento permite una aplicación ambulatoria por parte de los padres o cuidadores, su nombre es midazolam en solución líquida.

Su vía de administración bucal (en las mucosas de la encía o la mejilla) facilita un efecto inmediato, seguro y eficaz que reduce el riesgo de daño neurológico, hospitalizaciones y desenlaces fatales.
Epilepsia y crisis
La Liga Internacional contra la Epilepsia dice que el mal se caracteriza por crisis recurrentes, ocasionadas por la aparición súbita e involuntaria de actividad neuronal anormal y excesiva
El doctor Juan Carlos Reséndiz Aparicio precisa que las crisis epilépticas varían dependiendo la región del cerebro donde comienza la alteración y cómo se propaga:
Manifestando síntomas temporales como pérdida del conocimiento o la conciencia, y alteraciones del movimiento, de los sentidos (visión, audición y gusto), estado de ánimo y otras funciones cognitivas.

Por su parte, el doctor Alejandro Olmos López explica que ciertos tipos de crisis constituyen una emergencia médica que requieren intervención inmediata, como la epiléptica prolongada, que se identifica cuando su duración se extiende por más de 2 minutos
Y la crisis en clúster, que se reconocen cuando se presentan 3 o más crisis repetidas en un periodo de 24 horas.
“Ambas demandan atención urgente, ya que, si se prolongan más allá de 5 minutos, es poco probable que se detengan espontáneamente, lo que representa un elevado riesgo de daño neuronal irreversible y, en casos graves, la muerte”, expone el especialista.
Auxilio inmediato
Ahora la ciencia presenta la primera terapia de rescate de uso ambulatorio para crisis epilépticas prolongadas y en clúster.
Este nuevo tratamiento de rescate brinda a los niños y adolescentes con epilepsia, una atención inmediata, segura y eficaz en el hogar o fuera de contextos hospitalarios, indica Silvia Patricia González, Gerente Médico de Sistema Nervioso Central de Exeltis Pharma.

Algo importante es que, por su fácil aplicación y rápido efecto terapéutico, actúa a los 5 minutos a través de la mucosa de mejillas o encías, midazolam bucal logra detener 80% de las crisis en los 8 minutos siguientes de su inicio.
Esto contribuye en reducir el riesgo de complicaciones neurológicas y muerte, marcando una diferencia en la calidad de vida de los pacientes y sus familias.
Su facilidad de administración, que permite su uso por cuidadores en el hogar, la escuela, espacios recreativos o durante viajes, asegura una intervención temprana y eficaz, reduciendo las complicaciones asociadas”, señala la especialista en neurología clínica y neurofisiología.
Ya se encuentra disponible en todo el país, en diferentes presentaciones acorde con las etapas de crecimiento de los pacientes, señala la doctora González Carmona.
“Al ser una molécula de la familia de las benzodiacepinas, su uso requiere de prescripción médica y una sencilla guía de uso para familiares y cuidadores, lo que brinda seguridad y tranquilidad para quien más lo necesita”, afirma.