Juguete rabioso, una lectura sin tiempo

Silvia Ojanguren

En El Juguete Rabioso (edición de Lectorum), Roberto Arlt cuenta la infancia y adolescencia de Silvio Astier a quien casi todo le sale mal en la vida.

Es la historia de un adolescente expulsado del colegio, que vive como una humillación su pobreza e intenta escapar de ella a toda costa, sumiéndose cada vez más en un oscuro pesimismo a medida que fracasa en los intentos de encauzar su vida.

La narración se da en un ambiente saturado de personajes siniestros y ruines, situaciones absurdas y desesperadas, en las cuales el joven es objeto del desprecio e intolerancia a su alrededor, sin lograr dejar a una sociedad agobiante.

Con tintes autobiográficos, Arlt narra la difícil vida de la clase baja porteña de Buenos Aires, la problemática del inmigrante y el clima de incertidumbre de comienzos de siglo XX.

En el Centro Virtual Cervantes se lee sobre el escrito:

El Juguete Rabioso es la primera novela de Arlt y narra en cuatro episodios las desventuras de Astier.

“Como en los claros referentes de la novela picaresca, el héroe —o antihéroe— trata de conquistar el paraíso de la abundancia sin obtener más que tropiezos caricaturescos en un entramado hostil, repleto de personajes patéticos, ruines y desesperados que Silvio soporta con aires de resignación con tonos masoquistas:

“Ya no tengo ni encuentro palabras con las que pedir misericordia. Baldía y fea como una rodilla desnuda es mi alma.

“La evolución del personaje a través de la experiencia, le conduce nada más que a un pozo negro y grande idéntico a su barrio, un mundo triste de valores y absurdas situaciones donde la injusticia dicta las leyes en cada gremio y estamento: Aquí no necesitamos personas inteligentes, sino brutos para el trabajo”.

Los críticos dicen que el papel donde Astier describe su lucha por la vida, cada día está más humedecido. El pesimismo agarrota sus sentidos: a mis oídos llegan voces distantes, resplandores pirotécnicos, pero yo estoy aquí, solo, agarrado por mi tierra de miseria como con nueve pernos.