Silvia Ojanguren

Los avances en inmunoterapia son claves en la lucha contra el cáncer, impulsan tratamientos personalizados y cuentan con el potencial de mejorar significativamente los resultados clínicos y vida de los pacientes.
La búsqueda médica de nuevos medicamentos continua ha permitido el desarrollo de estrategias terapéuticas como la inmunoterapia basada en anticuerpos monoclonales.
Un gran paso
Esta terapia estimula el sistema inmunitario del paciente para reconocer y atacar las células cancerosas, así ofrece una alternativa en casos donde otros tratamientos no han sido efectivos.
Existe una nueva opción terapéutica que complementa el panorama de tratamiento oncológico, ampliando las alternativas disponibles para médicos y pacientes.
Su incorporación representa una oportunidad para el tratamiento de distintos tipos de cáncer, como el de piel no melanoma, de cérvix y el de pulmón de células no pequeñas.
Ofrece una alternativa innovadora que puede adaptarse a las necesidades específicas de cada paciente y contribuir a optimizar los resultados clínicos.

Los males
El cáncer de piel no melanoma incluye los carcinomas basocelular (CB) y cutáneo de células escamosas (CCCE), que es de los tipos más frecuente mundialmente.
Factores como la exposición prolongada a la radiación ultravioleta, el envejecimiento poblacional y la falta de diagnóstico oportuno han contribuido al aumento sostenido de estos padecimientos.
El cáncer de piel no melanoma es altamente tratable cuando se detecta a tiempo.
Pero, en etapas avanzadas, requiere de técnicas más complejas, que hacen aún más relevante la educación, la concientización y el desarrollo de innovación.
“La incorporación de esta nueva inmunoterapia representa un avance relevante en el abordaje del cáncer de piel no melanoma”, asegura Víctor Lira, Gerente Médico de Adium.
Estas terapias han demostrado potencial para mejorar el control de la enfermedad y favorecen un perfil de seguridad que contribuye a la preservación de la calidad de vida, incluso en etapas avanzadas de la enfermedad, señaló.

Mayores posibilidades
El impacto es relevante si se considera que los pacientes con enfermedad avanzada suelen enfrentar limitaciones funcionales y dolor crónico donde se ve altamente comprometida la calidad de vida.
En este sentido, la innovación terapéutica busca más allá de la supervivencia, sino también la posibilidad de mantener la autonomía, la interacción social y la dignidad del paciente.
Especialistas coinciden en que, además del acceso a nuevas terapias, es fundamental fortalecer la prevención y el diagnóstico oportuno en estos padecimientos, promoviendo la visita periódica al médico y llevando a cabo hábitos saludables.