LA TRADICIONAL DECORACIÓN DE LAS UÑAS

LA TRADICIONAL DECORACIÓN DE LAS UÑAS

Apuntes de Vida Idea Segura

Una de las más añejas tradiciones cosméticas es la de pintarse las uñas, que parece haber nacido en China hace unos 5,000 años y se sabe que japoneses y antiguos romanos se pintaban las uñas desde tiempos remotos.

Hoy en día, el decorado de uñas es algo universal y variado. La mayor parte de los esmaltes son hechos de nitrocelulosa disuelta en algún tipo de solvente al que añaden pigmentos. También suelen incluirse en la mezcla resinas, elementos plastificantes y polímeros adhesivos para hacerlos más duradero y flexible, evitando así que se desprendan fácilmente de la uña.



En este escenario, IU Belleza Integral presenta Otoño 2012 incorpora su catálogo accesorios para el cabello, bisutería, lentes de sol y para vista, así como sus innovadores productos para el cuidado de la piel.

Un detalle especial son su esmaltes para uñas: “Destellos Metálicos” colores llamativos tal y como marcan las últimas tendencia para esta temporada: verde, turquesa, rojo, cobre, morado y azul eléctrico.

Y para celebrar la aparición de la línea, hay que recordar que los chinos usaban laca coloreada hecha con goma arábiga, claras de huevo, gelatina y cera de abeja o una mezcla de rosas machacadas, orquídeas y pétalos de otras flores.

Los egipcios empleaban los tintes de rojo a café derivados de la henna para pintar las uñas así como las puntas de sus dedos. La realeza china frecuentemente mezclaba partículas de oro o de plata con los tintes para uñas. Un manuscrito del siglo XV de la dinastía Ming cita al rojo y al negro como los colores de elección de la realeza. Los egipcios usaban también el color de las uñas para indicar las diferencias sociales. La reina Nefertiti, esposa del rey Akenatón, teñía sus dedos y uñas de color rojo rubí. Cleopatra prefería el rojo quemado. Las mujeres de bajo rango sólo podían teñir sus uñas de colores pálidos.

En el siglo XIX, la costumbre de teñirse las uñas se había extendido bastante, aunque en aquellos tiempos y hasta principios del siglo XX las mujeres solían preferir un aspecto de laca transparente en vez de colores intensos.