LOS BUENOS PADRES MEXICANOS

LOS BUENOS PADRES MEXICANOS

Apuntes de Vida Idea Segura

De las madres se habla mucho en México, pero pocas veces se tocan temas de fondo sobre ellas, como que en el país hay dos modelos de ellas, de acuerdo con el Instituto de Investigación en Psicología Clínica y Social (IPCS), que señala que uno es nuevo y que obliga a las mujeres, por razones económicas y de superación, a dejar a sus hijos en guarderías o con familiares desde muy pequeños.

Ese es         quema, nos cuentan, contrasta con el tradicional el que conlleva un estilo abnegado y devoto, en el cual la madre que da todo por sus hijos o se sacrifican por ellos.

Madre sólo hay una

José de Jesús González Núñez, presidente del IPCS, dice sobre este tema:

«El hecho de dar ‘absolutamente todo por los hijos, tiene relación con una serie de insatisfacciones de la mujer, que van desde una baja autoestima, exceso de inseguridad, un narcisismo implícito y mucha inseguridad ante la vida, ya que su papel en sociedad y ante el hombre es secundario”.

Es cierto, agrega, que la, la madre abnegada mira en sus hijos el anhelo que significa tener todo lo que no ha poseído o nunca hizo y que piensa hacerlo o tenerlo pero a través de ellos».

Sobre el primer modelo, menciona: «Es el típico caso de una madre que por sus ocupaciones laborales, siente que ofrece poco tiempo para sus hijos. Por lo tanto, les concede prácticamente todo para resarcir los síntomas de la culpa.

“Es claro que estos niños tendrán pocos límites e indisciplina, lo cual acarreará a la larga, una serie de trastornos emocionales como la depresión y la frustración”, advierte.

Las viejas ideas

El doctor González Núñez insiste en que las características de la madre abnegada tienen que ver con el «amor en exceso», lo cual puede derivar en la formación de “humanos dependientes e incapaces de valerse por sí mismos, donde el sentimiento de culpa será la norma que regirá su vida, debido a que en la mente de la madre incondicional está el hecho de que sus hijos son de su propiedad”.

Esta devota madre mexicana, cuenta, ve a sus hijos como de su propiedad y por eso, los puede inutilizar, pero también existe su contraparte: el padre “típicamente mexicano o macho mexicano”,  que no se hace cargo de sus hijos, ya que siguiendo este paradigma, el hombre únicamente cumple con su paternidad al llevar el sustento económico a la familia.

«Varias generaciones experimentaron el hecho de no tener una figura paterna sólida, por lo que las madres eran prácticamente las educadoras de sus hijos. Es por eso que vemos a muchos mexicanos que son incapaces de seguir reglas y que son indisciplinados, porque no tuvieron un padre cercano», indica.

Las virtudes de mamá de la realidad

En la escena materna, cuenta el presidente del IPCS, se da el arquetipo de «madre santa» en la que se pueden rescatar aspectos positivos, ya que trasmite valores  como la unión familiar, valor de la vida, cuidado y protección e incluso el compromiso y responsabilidad.

En el otro extremo, de acuerdo con el doctor José de Jesús: “En las madres trabajadoras tiene que prevalecer una escenario funcional, donde padre y madre se encargan de la educación de sus hijos, lo cual está creando generaciones de mexicanos más independientes, seguros y confiados en sí mismos”.