Antonio Ávila
El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define cocinar como “el arte o manera especial de guisar de cada país y de cada cocinero” y Wikipedia dice que es “una forma creativa de preparar los alimentos y depende mucho de la cultura, en términos de conocimientos respecto a los alimentos, su forma de prepararlos, así como de los rituales sociales establecidos alrededor de la comida”.
Como quiera que se entienda en las enciclopedias y diccionarios, para Victorinox cocinar significa mucho más que preparar comida, quiere decir pasión, afición, cultura y en algunas ocasiones un arte, pero sobre todo algo divertido.
Y todo comienza con la elección del utensilio correcto, factor crucial y que puede determinar el éxito del platillo, hasta la presentación final, convirtiéndose en una experiencia sumamente satisfactoria.
Victorinox tiene la solución perfecta para cada tipo de trabajo, sus productos son funcionales y de alta calidad. En su catálogo de cuchillería están los famosos Santoku japoneses, una maravilla que combina las características del cuchillo carnicero con el de Chef, una herramienta utilizada para picar, cortar y rebanar, el borde estirado de la hoja permite hacer rebanadas tan delgadas como si fueran una hoja de papel.
Además que sus alveolos evitan que la comida se quede pegada en la hoja, su forma única permite levantar el alimento picado con mucha facilidad e incluso funciona como espátula.
El Santoku japonés parece hacerlo todo pero es importante tener opciones para que todo sea perfecto, como el cuchillo para rebanar pan, que gracias a su hoja dentada permite cortar con mayor facilidad cualquier tipo corteza, ya sea dura o blanda, además está diseñado para que los nudillos del cocinero no toquen la superficie hasta que la hoja ha atravesado completamente el alimento.