Maravilla de la ciencia, recupera movilidad y más

Silvia Ojanguren

Más de 100 millones de personas viven en el mundo con secuelas de accidentes cerebrovasculares y millones más son víctimas de ciertas enfermedades que les han arrebatado el movimiento.

La ciencia y tecnología han dado un paso gigantesco para brindarles la posibilidad de recuperar la movilidad y hay esperanza también para los 2.9 millones que padecen esclerosis múltiple.

Esperanza real y ahora

Ottobock seleccionó a México para presentar en América el traje Exopulse Mollii, que utiliza la neuroestimulación para ayudar a niños, adolescentes y adultos con problemas como debilidad muscular, espasmos y síntomas dolorosos asociados con parálisis cerebral.

Es útil para quienes padecen esclerosis múltiple o han sido víctimas de accidente cerebrovascular e incluso mujeres con fibromialgia.

Está diseñado para reducir la espasticidad, activar la musculatura y aliviar el dolor crónico asociado, todos ellos síntomas comunes de la parálisis cerebral, la esclerosis múltiple, el ictus, lesiones en la médula espinal y otros trastornos neurológicos que pueden provocar este tipo de síntomas.

El traje ha sido diseñado en 37 tallas ideales para niños, adolescentes y adultos. Para niños partir de los 2 años de edad, hasta adultos talla 3XL. Creados para hombres y mujeres.

Exopulse Mollii es una pieza de uso personalizado que ha dado resultados clínicos únicos, por lo que es una herramienta clave en la neurología y la rehabilitación de pacientes de cualquier edad, afirma Juan Pablo Biermayr, presidente de Ottobock para América Latina.

Ciencia de Suecia para el mundo

El traje fue creado en Suecia gracias a la mente de Fredrik Lundqvist, un fisioterapeuta quien desde 2008 comenzó a buscar soluciones para la espasticidad y falta de movilidad de sus pacientes.

Entonces, desarrolló un programa con electrodos adhesivos que se pegaban en diversas partes del cuerpo, pero era muy tardado: más de una hora y media para colocarlos.

“En 2009 estuve en la versión sueca del programa Shark Tank con el prototipo de un traje para la neuroestimulación. Ese fue el comienzo, pero tomó varios años desarrollar Exopulse Mollii hasta convertirlo en un producto tangible”, indica.

Así trabaja: los suaves impulsos eléctricos de Exopulse Mollii relajan los músculos espásticos y activan los grupos musculares débiles, alivian el dolor.

Esto mejora el equilibrio y la movilidad, que tienen impacto directo en el bienestar y calidad de vida de las personas con afecciones neurológicas.

Hay resultados prometedores para síntomas de la fibromialgia: dolor crónico, fatiga y estados depresivos, que disminuyeron considerablemente con el uso del traje.

Enfoque de vanguardia

A diferencia de los tratamientos farmacéuticos o quirúrgicos que tienen limitaciones y/o efectos secundarios, Exopulse Mollii se utiliza cada dos días durante 60 minutos continuos.

En muchos casos, solo se necesita una hora de estimulación para mantener el efecto durante varios días después de su uso. No es invasivo ni tiene efectos secundarios

Agata Bonn, manager del área de Desarrollo de Negocios de Neuromovilidad en Ottobock cuenta:

“El Exopulse Mollii es un tratamiento exitoso, por eso en varios países ya es una realidad, por ejemplo, he dado el apoyo a 11 países para implementarlo y distribuirlo.

“Actualmente, tenemos otros cuatro países en proceso de registro, en los cuales también trabajo con fisioterapeutas y centros de rehabilitación que ofrecen terapia y tratamiento con el traje”.

Y dice que es “increíble observar cómo los pacientes de todo el mundo adquieren un nuevo equilibrio en su vida”.

Así trabaja

Por su diseño innovador y tecnología, Exopulse Mollii utiliza 58 electrodos integrados para estimular 88 músculos individuales afectados por espasticidad.

Los electrodos se pueden programar de acuerdo a las necesidades individuales de cada paciente permitiendo relajar músculos tensos y espásticos así como estimular grupos musculares en desuso.

Es el primero del mundo en utilizar un mecanismo de reflejo fisiológico. Además, únicamente utiliza cuatro baterías alcalinas triple A, brinda una frecuencia de 20Hz con un voltaje de 20.

Ello permite la relajación de los músculos espásticos, al tiempo que mantiene y aumenta el rango del movimiento, además activa y reeduca a los músculos, por lo que también permite el manejo del dolor crónico.

“Este dispositivo médico brinda una terapéutica no invasiva, a través de una asistencia personal y personalizada, de neuromodulación de hasta 40 grupos musculares a fin de mejorar el manejo del dolor o bien la funcionalidad de los músculos bloqueados por la espasticidad”, indica Juan Manuel Guevara Zárate, asesor clínico Ottobock LATAM.

Exopulse tiene contraindicaciones: no lo pueden utilizar personas con dispositivos médicos electrónicos como los marcapasos, porque pueden llegar a alterar su funcionamiento.

Antes de utilizarlo es necesario consultar al médico tratante para descartar embarazo, hemorragias, epilepsias, Parkinson y condiciones que no son compatibles con el traje.