Si te gusta la hamburguesa, cómela bien cocida

Antonio Ávila

Las hamburguesas y los bisteces pueden ser del mismo corte de carne de res, pero características de seguridad alimentaria son bastante diferentes. Eso cuenta al comer hamburguesas.

Un bistec medio rojo no preocupa, pero la carne molida medio cruda sí, alerta el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

¿Qué pasa?

Cuando se muelen trozos de carne de res, los gérmenes en la superficie se incorporan a la mezcla molida y existe la posibilidad de que lleguen a una hamburguesa.

Pero hay remedio. La forma más segura de comer carne molida es esperar hasta que esté completamente cocida y a su temperatura de cocción interna mínima segura.

En los restaurantes, esto suele corresponder a una hamburguesa que se considera bien hecha, no a una término medio o cruda.

Y no es solo la carne molida es la que debe cocinarse de esta manera.

Todo lo que sea carne molida de aves y pescados como el pavo, pollo, cerdo, cordero y salmón, siguen esta misma regla.

Receta de médicos

Expertos del Hospital Houston Methodist indican que desde hamburguesas hasta albóndigas y pastel de carne, hay que asegurarse que la carne molida se cocine a una temperatura interna segura:
Y si vas a pedir una hamburguesa en un restaurante, no la pidas término medio o ¾ sino bien cocida.

Una hamburguesa puede ser jugosa incluso cuando está bien cocida.

Cuando se trata de carne de res, a menudo pensamos en un centro rosado como la raíz de toda la jugosidad. Pero cocinar una hamburguesa hasta el final no tiene por qué ser sinónimo de comer una que está seca.

Los nutriólogos del Hospital Houston Methodist aconsejan sobre formas de mantener las hamburguesas jugosas y  cocinadas a una temperatura segura:

Haz un hueco en el centro de tus hamburguesas.

A todos se nos ha inflado el centro de nuestras hamburguesas mientras las cocinamos. Es desafortunado porque hace que los bordes más delgados tengan más tiempo de cocción del necesario, lo que aumenta la posibilidad de que la hamburguesa se seque.

Puedes ayudar fácilmente a prevenir esto usando tu pulgar para crear una hendidura en el centro de la hamburguesa.

Dale la vuelta una vez. Es cierto que no es tan simple como parece, pero dominar tu técnica de volteado al cocinar es probablemente la mejor manera de hacer hamburguesas de manera segura sin cocinarlas demasiado.

Hay retos para obtener una hamburguesa perfecta, como controlar el calor de tu parrilla, estufa u horno y hacer que tus hamburguesas sean del mismo tamaño.

Evita comprimir las hamburguesas con una espátula mientras se cocinan. Todos hemos visto los jugos literalmente gotear mientras lo hacemos y todos lo hemos hecho pero mejor resiste la tentación.

Agrega un trocito de hielo en el centro de tu hamburguesa. Aunque no lo creas, los expertos en alimentos dicen que agregar un trocito de hielo es un truco fácil para mantener jugosa una hamburguesa bien cocida.

A medida que la carne se calienta, el hielo se derrite, lo que ayuda a evitar que la hamburguesa se seque, creando vapor que cocina el interior.

Agrega yogurt griego a tu mezcla de hamburguesas. Es correcto, cocinar con carne molida más grasa o agregar ingredientes grasos como mayonesa o mantequilla puede ayudar a mantener húmeda una hamburguesa.

Pero esta no es la opción más saludable, especialmente si comes hamburguesas con frecuencia.
No olvides que los aderezos y condimentos agregan humedad. Ninguna hamburguesa está completa sin condimentos y aderezos. Desde tomates, lechuga y mostaza hasta aguacate y cebollas salteadas.