Silvia Ojanguren

Un tazón de cerezas frescas es una idea perfecta para compartir un momento especial con quienes amamos y es el tiempo ideal para dase gusto, porque estamos a punto de la temporada.
Son una delicia natural y cuando se convierten en centro de una reunión pueden ser acompañantes de buenos recuerdos que duran para siempre, por eso “los invito a sumergirse en la experiencia que ofrecen las Cerezas del Noroeste», dice Karla Moreira, vocera en México de Cerezas de Verano.
Para dar idea de lo populares que son las cerezas entre los mexicanos su consumo registró un incremento del 17% en las ventas del 2023 comparado con el récord anterior de 2021. En el 2023 llegaron a México 488 mil cajas de cerezas frescas de Estados Unidos.

Son consideradas el «diamante de las frutas» por su exquisito sabor y la ansiada llegada anual. Esta joya estacional no solo es acompañamiento delicioso, sino un testimonio del esmero y meticuloso proceso en las tierras del noroeste que convierte cada cereza en un verdadero tesoro.
Al comerlas se evocan momentos de alegría y conexión, cada bocado es una intensa explosión de sabor con una dulzura y frescura que llena de energía y vitalidad.
Nadie debe olvidar que son frutos de temporada y solo cada verano tenemos la oportunidad de disfrutarlos.
Son sabroso y benefician al cuerpo con cada mordida. Su alto contenido de agua las hace excelente opción para mantenernos hidratados y equilibrados, previniendo la deshidratación en los días calurosos.
Su aporte de melatonina podría llegar a contribuir a regular nuestro ciclo de sueño, ofreciendo un descanso reparador incluso en las noches más cortas del verano.

En México están disponibles dos variedades de cerezas: las cerezas rojas, firmes y jugosas, de color rojo caoba y tamaño grande, con un sabor vibrante; y las cerezas bicolor de la variedad Rainier, excepcionalmente grandes y atractivas, de color amarillo con rubor rojo y pulpa amarilla de sabor delicado, con una dulzura extraordinaria y textura firme. Las Rainier aún cuando son amarillas son aún más dulces que las cerezas rojas.
Conforme a los estimados de cosecha, la temporada 2024, tiene el potencial de contar con 17.5 millones de cajas estándar de cerezas frescas y a la fecha ya se han embarcado un millón de cajas. Tenemos una proyección para México de alrededor de cuatrocientas mil cajas durante el verano del 2024, esto es un 20% debajo de nuestro récord en el 2023, debido a una menor producción de frutas y al hecho de que es una temporada más compacta que va desde la segunda mitad de junio hasta la primera semana de agosto.

«Darle la bienvenida a esta temporada de Cerezas de Verano nos enorgullece, ya que es un testimonio del esmero y meticuloso proceso en nuestras tierras del noroeste que hacen de cada cereza un verdadero tesoro, trayendo al mercado las mejores cerezas que podrán encontrar», dijo Juan Carlos Moreira, representante de NWCH en México.