Silvia Ojanguren
Los deseos que desata este perfume son para contarse al oído, se trata del ícono femenino que evoluciona. Ese es el secreto de la nueva Aura Loewe Magnética, y tiene como musa a Linda Evangelista.
Sus creadores de Loewe nos cuentan sobre esta esencia de los aromas. Posee una salida afrutada y fresca, gracias al carácter picante de la pimienta rosa que contrasta con el frescor de la bergamota y la mandarina, destacando un misterioso toque de ambar.
El corazón es el más floral de las fragancias Aura Loewe. Todo gira en torno a un bouquet floral muy femenino de Jazmín, para convertirse en pura atracción por su mezcla con notas de jazmín Sambac absoluto.
La fragancia culmina con un fondo amaderado moderno, a base de Benjui de Siam, sándalo y pachulí. La vainilla aporta su espíritu femenino al fondo y el musk su sedosa sensualidad.
No todo es aroma, su tapón está inspirado en el original de una de las primeras creaciones de la firma, L2 (1976), recoge la herencia de las fragancias Loewe, que cuentan con cuatro décadas de historia.
Un diseño ya emblema de la firma y un magnífico ejemplo de estética Art Decó.
Al igual que en su predecesora, el toque final del diseño viene dado por la rotunda etiqueta de piel con el logotipo “Aura LOEWE Magnética” reflejado con un golpe en seco que evoca los más de 160 años de la casa Loewe como maestro artesano en artículos de piel.
Es un giño y homenaje a la esencia de la mujer. Un magnetismo inexplicable, innato e inmerso en una elegancia natural que sólo puede ser representado por ella: Linda Evangelista. Ella es ícono de modernidad y estilo.