LA MODA DE AYER, HOY Y SIEMPRE

LA MODA DE AYER, HOY Y SIEMPRE

Rosa Méndez

Una paseo por la década de los 70, años de libertad y aires de bohemia, es lo que hace Uterqüe con una serie de colecciones llamada Flasback, que hace lucir a la mujer como fue la época: sin prejuicios ni miedos para mezclar y divertirse. Mujeres como Gloria Vanderbilt interpretaban la moda a su manera haciendo mezclas arriesgadas con toques de genialidad. Tejidos patchwork con encajes, con el dulce sabor de una decadencia elitista.

Colores inspirados en los papeles de pared de David Hick: salmón, azules cerúleos. Prendas de cinturas altas en Jacquard, blusas de seda, y vestidos “shift”. Los accesorios: grandes bolsos de cuero y clutches ornamentados. Una excepcional línea de bisutería que mezcla elementos impensables para dar como resultado objetos de deseo.

Grandes pamelas para la diva disco que hay en ti.

Asismismo Uterqüe tiene sorpresas:

Kasmir: Recuperamos la región de Rajastán, su vasta cultura, ancestral y tradicional, la riqueza de sus tejidos, el protagonismo absoluto del color, sus matices y combinaciones. El color del azafrán y la páprika se mezcla con blanco y azulón. Tejidos orientales, Ikats y Jacquard de seda, son los protagonistas de las prendas elegidas por una mujer nómada que viaja por el mundo con la maleta en mano, coleccionando recuerdos y piezas con las que crea un estilo ecléctico y personal. La bisutería tribal añade el toque final.

Rothko: Esta colección está inspirada en la genialidad del pintor Mark Rothko. Una sutil redención a su estudio de colores. Una sólida base de tonos azules combinados con olivas, amarillos lavados y más intensos. Una silueta minimalista y perfeccionista que homenajea al legado de los noventa. Accesorios geometrizados y rígidos mezclado con prendas entalladas. Subyace la idea de llegar a la perfección de líneas.

Imperatrice; La estética versallesca de María Antonieta inunda esta colección de la femineidad llevada al punto máximo. Colores de sorbetes, fresa, lima, con siluetas delicadas y románticas, crean un armario perfecto para este verano. Con un toque de humor se combina bisutería con elementos infantiles y adorables. El resultado, accesorios caprichosos. Como una vez comentó María Antonieta: “déjenles comer pasteles”.