TAMALES, TRADICIÓN MEXICANA VIVA

TAMALES, TRADICIÓN MEXICANA VIVA

Apuntes de Vida Idea Segura

En el menú del mexicano los tamales tienen un lugar especial y ahora con variedad de sabores tradicionales: mole, rojo, verde, elote y dulce, los hay en un práctico empaque, que permite llevarlos a todos lados y calentarlos en un santiamén.

La idea es que estén “listos para comer”, con la cual La Costeña ofrece una innovadora presentación de este platillo icónico de la gastronomía mexicana.



Un detalle de importancia es que no necesitan refrigeración, lo único que hay que hacer es abrir la bolsa y calentar el tamal en el horno de microondas 60 segundos.

María Álvarez, gerente de mercadotecnia de La Costeña, cuenta que “la innovación en nuestros productos es una pieza clave, por ello, es muy importante mantenernos siempre actualizados en cuanto a tecnología, materiales e ingredientes se refiere”.

Los tamales son de origen prehispánico, lo documenta claramente Sahagún; su nombre proviene del náhuatl tamalli (que quiere decir envuelto), palabra que designaba un alimento hecho con masa de maíz, relleno de diversos ingredientes, que se cocía envuelto, a manera de paquete, en hojas vegetales.

Asimismo, la evidencia arqueológica muestra que en algunas culturas prehispánicas de México, el tamal, además de formar parte de la alimentación, se usaba en rituales religiosos, ofrendas y tumbas.

Los tamales son un alimento ineludible en la dieta de cualquier mexicano, y es el platillo más popular de las fiestas y celebraciones de toda índole como bautizos, bodas, posadas y fiestas navideñas; pero sobre todo cobra especial atención el 2 de febrero, Día de la Candelaria.

La fiesta actual de la Candelaria proviene es una mezcla de tradiciones prehispánicas y católicas. Empieza el 6 de enero con la tradicional rosca de Reyes, en la cual se esconden figuritas del Niño Dios, y aquellos que encuentran al “muñequito” en su rebanada, automáticamente se convierten en los padrinos del Niño; lo que quiere decir que el 2 de febrero tienen que “vestir” al Niño, llevarlo a bautizar e invitar a todos los comensales con los que compartieron el Día de Reyes a comer tamales y atole.

Pero los tamales se comen a diario y con este empaque moderno se pueden llevar a todos lados y dar gusto a todo mundo.