UN ESCUDO PARA LA PIEL

UN ESCUDO PARA LA PIEL

Sofía Romero

Algunas huellas de las agresiones del medioambiente se dejan ver de pronto en el rostro, cuello, escote y manos, en lo que se conoce como fotoenvejecimiento, que a diferencia del envejecimiento natural causado por el paso de los años, depende de los cuidados que tengamos ante la exposición diaria a los contaminantes ambientales y el sol.

El doctor Ángel Carranza, director del Centro Integral de Cirugía Estética y Reconstructiva (CICER), nos cuenta que el fotoenvejecimiento es responsable de cambios en la coloración de la piel, tonalidad poco uniforme, manchas, poros más visibles, y, en especial, de un cutis seco, sin vida y áspero.

Afortunadamente, dice existen tratamientos no invasivos encaminados a la dermoexfoliación, que favorecen el desprendimiento de las capas superficiales de la piel obligándola a regenerarse.

Uno de estos tratamientos es la Luz Intensa Pulsada (IPL), una descarga de flashes o impulsos de luz con alto contenido energético para desprender la epidermis a nivel microscópico prácticamente sin molestias o inflamación.

La IPL tiene una acción directa sobre los fibroplastos, células encargadas de la producción de colágeno, por lo que la piel es estimulada a producir una mayor cantidad de este valioso componente. De esta forma, “al término de una serie de sesiones los pacientes pueden sentir y observar una piel más suave, libre de manchas e imperfecciones”, agrega.

Ventajas de la Luz Intensa Pulsada

• Es un método no invasivo: Los flases que emite la Luz Intensa Pulsada constituyen un tratamiento para la piel sin necesidad de cirugía, hospitalización y tiempo de convalecencia. En algunos casos provoca un pequeño enrojecimiento o inflamación inmediata a la aplicación, que suele ser pasajera y desaparece en el transcurso de una hora.

• Tiene aplicación en diversos padecimientos: IPL es útil para tratar con eficacia pigmentaciones por melasma, pequeñas lesiones vasculares, manchas, pecas, rosácea, enrojecimiento facial, entre otras.

• Aplicación en diferentes zonas del cuerpo: La Luz Intensa Pulsada puede aplicarse además del rostro, en el cuello, zona del escote y dorso de las manos.

• Comodidad y seguridad: En promedio se requieren de cinco sesiones de 30 minutos cada una con un intervalo de tres a cuatro semanas. El paciente usa unas gafas especiales para proteger sus ojos y el tratamiento sólo debe aplicarlo un médico especialista certificado; por ejemplo un Cirujano Plástico.

• Rejuvenecimiento general de la piel: Al terminar un tratamiento de IPL no sólo se aprecia una piel con una tonalidad uniforme, sino que existe una ligera disminución en las arrugas y mejora visible en la textura de la piel.