Antonio Ávila

La comida jalisciense tiene algo especial, sabrosas y tradicional birria, como sus tortas ahogadas y algunos otros antojitos, pero hay algo que deleita con solo echarles una mirada: tostadas gigantes.
Algunos de los platillos mexicanos más deliciosos son creativos de México como birria, carne en su jugo, sopitos, torta ahogada, pozole, la cuachala, todo de Jalisco.
Cada viaje por ese estado es una oportunidad para deleitarse con sabores tradicionales, pero también con los nuevos, entre los que destacan las tostadas gigantes de Usmajac, un manjar que vale la pena conocer.

A a 15 minutos del centro del Pueblo Mágico Sayula, Usmajac es una pequeña población que esconde una cocina interesante, como sus tostadas especiales, un antojito que llega a medir hasta 35 centímetros de diámetro, pero hay en tres tamaños.
Dale gusto al gusto
Es un regalo de la cocina tradicional, que se ha preparado por generaciones, es una tostada raspada que se sirve con una capa de frijoles molidos y sazonados, abundante col o repollo y rebanadas de jitomate.
Además llevan queso panela fresco, rodajas de cebolla, jugosa carne y salsa de jitomate especial (creada con jitomates cocidos, ajo, orégano y una pizca de sal).

Las más buscadas son las de lomo, suave carne de puerco cortada en grandes lonjas.
Hay mucho más para elegir, tostadas de cuerito, oreja, trompa, carne adobada y patita o manita de puerco (receta perfecta en la que la carne pasa por cocción y después es encurtida en vinagre blanco destilado, zanahorias, cebolla y algunas hiervas de olor).
La opción de combinarla con dos carnes o pedirlas campechanas con todos los tipos de proteína, esta a tu alcance.
La unión de ingredientes las hace una comida completa y rica en texturas. En los últimos años, se agregó un ingrediente extra que amplifica el sabor, la salsa de cacahuate (mezcla de cacahuates dorados, ajos, cebolla, ajonjolí, chile de árbol bien batidos).
¿Qué la hace especial?
Por supuesto, el sabor, una experiencia importante e inolvidable de esta comida, pero la magia que hace único este festín radica en que Usmajac cuenta con una versión fuera de lo común en sus “tostada raspada”, que se distingue de la tostada común por una textura crujiente, delgada y tamaño colosal.

El nombre de esta tostada tiene origen en el proceso de elaboración, en el que cada tostada es hecha artesanalmente con base en maíz:
Primero es la nixtamalización del maíz, después se hacen bolitas de masa que se aplastan con metate hasta hacer una tortilla que se cocina en comal, y antes de cocerse, se raspa con una espátula para hacerla más delgada y amplia – lo cual permite que se pueda cocinar mejor–.
Enseguida, cada tortilla se lleva a secar bajo el sol durante un día, para que termine de endurecerse de manera natural y finalmente pasan a la freidora para terminar de dorar y lograr su consistencia chasqueante.
¿Dónde encontrarlas?
Probar esta exquisitez es posible en distintos establecimientos y puestos callejeros localizados junto al jardín principal Usmajac y el centro de Sayula, así que a tu llegada puedes buscar: “Tostadas y Lonches Baltazar”, “Las Hermanas Benítez”, “La Güera”, lonchería «El Tigre», “Tostadas Alex”, «Tostadas Tía Marcela» y «Tostadas Raspadas Pera».